Negocios y Política C1 29 Mar 2026

La preparación de China ante una crisis mundial de petróleo y sus vulnerabilidades

La preparación de China ante una crisis mundial de petróleo y sus vulnerabilidades

China ha estado en una constante preparación para enfrentar una posible crisis en el suministro de petróleo a nivel global, especialmente ante las tensiones en el estrecho de Ormuz, donde la interrupción de la ruta marítima crítico debido a la guerra con Irán ha comenzado a evidenciar sus debilidades. A raíz de los ataques de Estados Unidos e Israel a instalaciones iraníes, las amenazas de Irán hacia los buques que cruzan este estrecho, vital para el transporte de crudo, han llevado a una paralización de la producción de petróleo de la región, generando una escasez excepcional que afecta a diversas naciones asiáticas.

El golpe más severo ha impactado a países como Filipinas, que ha implementado semanas laborales de cuatro días con el fin de conservar combustible, o Indonesia, que busca alternativas ante el agotamiento inminente de sus reservas. En este contexto, China, el mayor importador de petróleo a nivel mundial, se ve obligado a enfrentar la presión, aunque cuenta con una ventaja estratégica en comparación con sus vecinos. A través de largos años de diplomacia y planificación, ha logrado construir un sistema energético más resiliente.

La economía global ha atravesado un periodo de agitación desde el inicio del conflicto en febrero, generando que los precios del barril de petróleo hayan alcanzado hasta US$120. Este incremento se deben no solo a los ataques directos a buques de transporte y a la infraestructura energética, sino también al cierre del estrecho de Ormuz, que representa aproximadamente el 20% del petróleo mundial. Con cerca de 20 millones de barriles diarios que transitan por sus aguas, su cierre pone en jaque la estabilidad energética.

Ante esta crisis, China destina entre 15 y 16 millones de barriles diarios a su vasto sistema de transporte, proveniendo la mayoría de estas importaciones de irán y otros países de Medio Oriente. A pesar de la dependencia de estas fuentes, la nación también ha robustecido sus relaciones energéticas con Rusia, cuyo crudo representa cerca de una quinta parte de las importaciones chinas. Esta diversificación se traduce en que el petróleo y el gas constituyen poco más de un cuarto del total de la matriz energética de China, donde el carbón sigue siendo el rey como fuente principal de energía.

En anticipación a episodios de crisis como el actual, Pekín ha estado acumulando considerablemente reservas estratégicas de petróleo. De acuerdo con Ole Hansen, experto en materias primas de Saxo Bank, China incrementó sus compras de crudo en un 16% durante los primeros meses del año en relación al periodo anterior, lo que indica una clara estrategia de preparación. Irán ha emergido como un proveedor esencial de petróleo sancionado por Estados Unidos, abasteciendo más del 80% de sus exportaciones petroleras a China.

Se estima que China tiene aproximadamente 900 millones de barriles de petróleo almacenados, equivalentes a unos tres meses de importaciones, aunque otros estudios de la Universidad de Columbia elevan esta cifra a 1.400 millones. Este colchón permite cierta flexibilidad ante disrupciones en el suministro, aunque el gobierno ha empezado a implementar medidas restrictivas, como la suspensión de exportaciones de combustible, para controlar la inflación interna.

Además, la búsqueda china de autosuficiencia energética ha llevado al país a convertirse en un líder global en el desarrollo de energías renovables. Las energías eólica, solar, nuclear e hidroeléctrica han cobrado un papel significativo, generando más de un tercio de la electricidad del país en 2025. Esta transición hacia fuentes de energía más limpias se ha visto como una manera de mitigar su vulnerabilidad ante crisis energéticas, donde la dependencia del petróleo tiene cada vez menos peso en la matriz energética nacional.

Aunque el uso de vehículos eléctricos está en aumento y ha reducido la dependencia del petróleo, lo que a su vez ha aislado a muchos consumidores de fluctuaciones en los precios del crudo, el impacto económico de la crisis no es despreciable. Los costos de carga para los vehículos eléctricos pueden subir en momentos de crisis energética, tal como ha ocurrido recientemente con los precios de gasolina y diésel. Aun así, este manejo de su economía y las inversiones en energías renovables también tienen su costo para la industria petroquímica del país, que puede enfrentar incrementos en sus costos de operación.

En resumen, frente a una crisis de suministro de petróleo, China ha demostrado contar con una planificación y reservas energéticas que le otorgan cierto grado de resiliencia, aunque también enfrenta desafíos significativos que podrían afectar su economía en el corto plazo. Así, su enfoque hacia energías renovables es una estrategia de mitigación que va más allá de la sostenibilidad ambiental, buscando resguardar su economía de las tensiones geopolíticas actuales.

Vocabulary

crisis
crisis
A difficult or dangerous situation that requires immediate resolution.
resiliencia
resilience
The ability to recover quickly from difficulties or adapt to changes.
disrupción
disruption
Alteration or interruption of a normal or expected process.
autosuficiencia
self-sufficiency
The ability to meet one's own needs without relying on external sources.
matriz energética
energy matrix
A set of energy sources used in a country or region.
suministro
supply
Provision or distribution of goods or services.
geopolítica
geopolitics
Study of the geographical influence on international politics and power relations.
transición
transition
Process of changing from one state to another, especially in energy or policies.