La Doctrina de la Amenaza Existencial de Israel: Justificación de los Ataques y su Conformidad con el Derecho Internacional
La reciente ofensiva de Israel contra Irán el 28 de febrero de 2026, bajo el discurso de erradicar una "amenaza existencial", ha reavivado el debate en torno a la doctrina de seguridad nacional israelí. El primer ministro, Benjamin Netanyahu, y el ministro de Defensa, Israel Katz, describieron las acciones como "preventivas", una justificación que ha sido recurrente en los conflictos del país a lo largo de su historia.
La noción de "amenaza existencial" se ha convertido en el fundamento de muchas decisiones bélicas de Israel, permitiéndole llevar a cabo operaciones contra estados y grupos que considera peligrosos, aunque estos no hayan iniciado hostilidades. Tal postura ha suscitado críticas internacionales y condenas por parte de organizaciones como la ONU.
Israel, desde su establecimiento en 1948, ha funcionado bajo la creencia de que debe protegerse ante la hostilidad de sus vecinos, y sus líderes han establecido la importancia de actuar primero ante cualquier indicio de amenaza. David Ben-Gurión, el primer primer ministro, fue pionero en esta filosofía, destacando la "falta de profundidad estratégica" de Israel como un argumento para la defensa preventiva.
Durante la Guerra de los Seis Días de 1967, Israel justificado un ataque preventivo a las fuerzas egipcias que se encontraban en la frontera, argumentando que enfrentaba una "amenaza inmediata y abrumadora". Esta justificación legal se ha arraigado en la doctrina militar israelí, que prioriza la destrucción de capacidades enemigas anticipadamente. Sin embargo, el derecho internacional, concretamente la Carta de la ONU, sostiene que el uso de la fuerza es ilegítimo sin aprobación del Consejo de Seguridad, a menos que se trate de actos de legítima defensa tras un ataque armado.
La posición de la comunidad internacional ha sido clara en relación a las invasiones israelíes anteriores y su ocupación territorial, que muchos consideran violaciones del derecho internacional. Pese a ello, la administración de Netanyahu ha continuado con su política de asentamientos en Cisjordania, desoyendo las resoluciones de la Corte Internacional de Justicia, que han considerado tales actos como ilegales.
La expansión de esta doctrina se evidenció en 1981, cuando el primer ministro Menájem Beguín ordenó un ataque contra el reactor nuclear de Osirak en Irak, aunque no representaba una amenaza inminente. La reacción del Consejo de Seguridad fue de condena, pero Israel defendió su derecho a actuar contra cualquier adversario que buscara desarrollar armas de destrucción masiva.
Años más tarde, la doctrina fue reafirmada por Ehud Olmert, quien autorizó una operación a gran escala en Siria en 2007 contra instalaciones nucleares, aunque Israel nunca reconoció oficialmente su implicación. Este patrón de acciones ha perpetuado la narrativa israelí de que la prevención es esencial para su seguridad nacional.
Expertos en derecho internacional han debatido la legalidad de estos ataques preventivos, criticando la interpretación tibia de la ONU y situaciones en las que Israel ha actuado. Sin embargo, algunos sostienen que las amenazas continuas de Irán al Estado de Israel y sus esfuerzos por desarrollar capacidades nucleares justifican un uso de la fuerza de forma anticipada. Nonetheless, otros abogados sostienen que tal justificación no se sostiene legalmente.
Históricamente, el régimen iraní ha mantenido que su programa nuclear es pacífico, incluso en el contexto de negociaciones con potencias como EE.UU. sin embargo, el discurso hostil hacia Israel sigue siendo constante en la retórica iraní. Las tensiones entre ambos países son palpables, y la historia de ataques y respuestas ha complicado aún más el panorama.
Este ciclo de violencia no solo ha conducido a diversas guerras, sino que también ha ocasionado un sufrimiento humano significativo, que ha generado un rechazo generalizado en la comunidad internacional. El dilema legal de la actual ofensiva y las implicaciones políticas futuras refuerzan la percepción de que la doctrina de la amenaza existencial puede estar en conflicto con las normativas internacionales.
La guerra actual en Medio Oriente evidencia que la postura de Israel de atacar primero persiste, desafiando las normativas del derecho internacional. A medida que el conflicto se intensifica, la crítica hacia la conducta de Israel y su manejo de la amenaza iraní probablemente seguirá creciendo, exponiendo la complejidad de la paz regional y la seguridad internacional.
Discussion Questions
- ¿Cómo impacta la noción de 'amenaza existencial' en la política de seguridad de un país, y cuáles son sus implicaciones éticas?
- ¿De qué manera la comunidad internacional debe abordar las acciones preventivas de un país que considera estar bajo amenaza, como Israel en su relación con Irán?
- ¿Es justificable el uso de la fuerza preventiva en las relaciones internacionales, o crea un precedente peligroso para la resolución de conflictos?
- ¿Cómo influye la historia de un país en su actual política exterior y decisiones militares, como en el caso de Israel y su historia con los países vecinos?
- ¿Cuáles son las posibles consecuencias a largo plazo de seguir una doctrina de seguridad que prioriza la acción militar sobre la diplomacia en un contexto tan complejo como el del Medio Oriente?