Un segundo barco de México llegó a Cuba el sábado. Este barco trajo 1.200 toneladas de alimentos, incluyendo frijoles y leche en polvo. Los barcos, llamados Papaloapan y Huasteco, llegaron a la bahía de La Habana por la mañana.
Este envío es el segundo en poco tiempo. México ya había enviado un primer barco con más de 800 toneladas de productos y víveres. El Gobierno de la Ciudad de México ayuda con alimentos a Cuba, en un gesto de solidaridad. La Cancillería de México dice que es una tradición ayudar a los países de América Latina.
Sin embargo, México no enviará petróleo a Cuba. El Gobierno de Estados Unidos ha amenazado con impuestos a los países que venden petróleo a Cuba. La presidenta Claudia Sheinbaum ha decidido no enviar petróleo, aunque sí ayuda humanitaria. Esta ayuda es importante porque Cuba ha tenido problemas de cortes de luz y escasez de combustible.
La viceministra cubana de Relaciones Exteriores, Josefina Vidal, mostró su agradecimiento por el envío de alimentos en redes sociales. Generalmente, el Gobierno cubano agradece estas ayudas públicamente, pero en esta ocasión no lo ha hecho. Este silencio es extraño cuando se recibe ayuda de otros países.
La situación en Cuba es difícil. El país está enfrentando problemas con el suministro de electricidad y la falta de combustible. Los barcos mexicanos traen algo de alivio, pero no resuelven el problema principal. La ayuda llega en un momento crítico, en medio de tensiones políticas y económicas en la isla.