El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha mostrado muchos problemas con las energías renovables. Él ha llamado a estas energías una "estafa". Esta opinión viene mientras ocurre una guerra en Irán, que afecta los precios de la energía.
Trump ha criticado repetidamente el uso de energías limpias. El pasado año, en un viaje a Escocia, pidió a Europa que deje de usar "molinos de viento" y quiere que el Reino Unido consiga más permisos para perforar petróleo en el mar del Norte. En el Foro Económico Mundial, dijo que China vende aerogeneradores a "gente estúpida" mientras que en realidad, China es el país con más energía eólica del mundo.
La guerra en Irán ha bloqueado el estrecho de Ormuz, un paso importante para el petróleo. Este lugar transporta cerca del 20% de todo el petróleo que se consume en el mundo. Debido a esto, el precio del petróleo ha subido a más de 100 dólares por barril, y el precio de la gasolina en EE.UU. ha llegado a casi 4 dólares por galón.
Los expertos dicen que los consumidores serán los más afectados. A medida que el precio de la energía sube, muchos estadounidenses están interesados en comprar coches eléctricos. Trump ha tratado de reducir los costos emergentes liberando petróleo de las reservas del país y ha pensado en enviar navíos militares para proteger los cargamentos en el estrecho de Ormuz.
Sin embargo, el presidente sigue sin tener soluciones claras para este problema. Los analistas dicen que mientras la guerra continúe, los precios seguirán altos. Ya se están pidiendo más energías limpias como la solar y la eólica. En España, por ejemplo, las energías renovables ayudan a controlar los costos de energía, incluso cuando el petróleo es caro. Según António Guterres, el secretario general de la ONU, "No hay picos de precios para la luz del sol".