En una reunión de su Gabinete el pasado jueves, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que va a extender en diez días el plazo para que Irán reabra el estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial para el comercio de petróleo. A pesar de la presión mediática, Trump afirmó que las negociaciones con Irán van bien, contradiciendo las afirmaciones de algunos medios que lo describen como desesperado por alcanzar un acuerdo. En su publicación en la plataforma Truth Social, Trump mencionó: “Las negociaciones están en curso y, a pesar de lo que dicen los medios, van muy bien”.
El 26 de marzo, Trump había dado a Irán únicamente 48 horas para reabrir esta importante vía fluvial, advirtiendo que de no hacerlo, Estados Unidos tomaría medidas severas, incluyendo ataques a su infraestructura energética. En la misma reunión del gabinete, el presidente insistió en que Teherán está dispuesto a dialogar, a pesar de que su propuesta de paz fue recibida con un enfriamiento por parte del régimen iraní. Steve Witkoff, un diplomático cercano a Trump, declaró que hay fuertes indicios de que Irán es receptivo a las negociaciones, y reconoció que Washington había compartido un plan de paz a través de mediadores paquistaníes.
Trump expresó su confianza en llegar a un acuerdo, mencionando que Irán podría estar enfrentando una “ola de muerte y destrucción” si no acepta negociar. En un momento de la reunión, él comentó: “He leído informes de que estoy desesperado por un acuerdo. Esa idea es totalmente falsa. No estoy desesperado en absoluto”. A lo largo de una reunión televisada de 90 minutos,Trump lanzó múltiples advertencias donde indicaba que podría “aniquilar” a Irán si no se cumplían sus demandas. También sugirió que Estados Unidos podría tomar control del petróleo de Irán, haciendo un paralelo con la situación de Venezuela tras la caída de Nicolás Maduro.
Mientras tanto, la situación en Israel se vuelve más crítica. El líder de la oposición, Yair Lapid, advirtió que la guerra en Irán está afectando de manera alarmante a las Fuerzas de Defensa de Israel, señalando que estas están operando al límite de sus capacidades. “El gobierno está enviando a nuestras fuerzas a una guerra sin estrategia”, dijo Lapid, respaldando una preocupación previamente expresada por el jefe militar israelí, el teniente general Eyal Zamir. Este último había solicitado más tropas para hacer frente a la situación en el frente libanés, argumentando que se requieren más soldados de combate debido al aumento de la tensión en la región.
Por su parte, Irán ha respondido a las propuestas de Estados Unidos, enviando un comunicado a través de la agencia de noticias Tasnim donde se menciona que la respuesta previa del país solicita el cese de los ataques estadounidenses e israelíes, así como reparaciones por conflictos previos. La respuesta iraní también pide que se respete su soberanía sobre el estrecho de Ormuz, subrayando la importancia de esta vía marítima para su economía y seguridad.