El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha calificado a los países de la OTAN de "cobardes" por no haber ofrecido su apoyo en una operación militar en el estrecho de Ormuz. En una reciente publicación en su plataforma Truth Social, Trump expresó su frustración ante la inacción de sus aliados, señalando que sin Estados Unidos, la OTAN sería como un "tigre de papel". Esta declaración se realizó justo después de que el aumento de tensiones en la región del Golfo Persico, donde se han visto graves conflictos, hiciera que los precios del petróleo se dispararan.
Desde el inicio del conflicto en Irán, más de 1.300 personas han muerto en el país persa, y miles han sido desplazadas tanto en Irán como en Líbano. Trump criticó que, pese a que los aliados de la OTAN se quejan del alto costo del petróleo y de la inseguridad, no están dispuestos a participar en una maniobra militar considerada por algunos como simple. Según sus palabras, una acción en el estrecho de Ormuz podría ayudar a estabilizar los precios del petróleo y garantizar la seguridad de la navegación en esta ruta crucial para la economía mundial.
El uso del estrecho de Ormuz es vital, ya que por allí transita aproximadamente uno de cada cinco barriles de petróleo a nivel global. Ante la escalada del conflicto, la mayoría del tráfico marítimo en la región ha disminuido drásticamente desde marzo, lo que ha contribuido a la subida de los precios del petróleo, que recientemente superó los 100 dólares por barril.
Como respuesta a las preocupaciones de seguridad, el Reino Unido ha acordado permitir que Estados Unidos utilice sus bases militares para llevar a cabo operaciones defensivas. Este entendimiento refuerza la postura de ambos países en cuanto a la defensa regional y también contempla la potencial necesidad de atacar instalaciones iraníes que amenacen la navegación en el estrecho.
Las justificaciones de EEUU e Israel para el conflicto han variado, incluyendo la intención de fomentar un levantamiento en Irán y la eliminación de su programa nuclear. Sin embargo, hasta ahora no hay indicios de que un levantamiento esté en marcha, y el conflicto continúa sin una solución clara a la vista.
La reciente escalada de ataques ha llevado a más buques de guerra y tropas estadounidenses a ser enviados a la región con el fin de disuadir a Irán de llevar a cabo más ataques. Por su parte, Irán ha amenazado con extender sus represalias a otros puntos del mundo, aumentando aún más la tensión global.
El conflicto coincide con festividades importantes en la región. En Irán, la celebración del Nowruz, el Año Nuevo persa, se ha visto empañada por la guerra, mientras que en Jerusalén, recientes ataques han llevado a que escombros de misiles caigan cerca de lugares sagrados. El impacto de estos enfrentamientos no solo afecta a la zona, sino que también está teniendo repercusiones en la economía global, al elevar los precios de alimentos y combustibles.