En el sureste de Inglaterra se ha detectado un brote de meningitis B, con 20 casos confirmados o sospechosos hasta el momento. Este brote ha llevado a que las autoridades sanitarias del Reino Unido investiguen la situación, después de que dos jóvenes en Canterbury fallecieran a causa de la enfermedad.
La Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido ha informado que está a la espera de confirmar 11 casos más en la ciudad, lo que elevaría el número total a 20. El ministro de Sanidad, Wes Streeting, ha mencionado que las autoridades están gestionando la situación de forma proactiva, asegurando que el riesgo general es bajo, aunque la meningitis B puede ser muy grave.
La meningitis es una infección que inflama las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal. Según el pediatra Jethro Herberg, esta infección puede ser causada por diversos gérmenes, incluidos virus y bacterias. En el caso específico de la meningitis B, se trata de una forma bacteriana que tiende a ser más grave. Desde 2015, se vacuna a los recién nacidos en el Reino Unido contra esta enfermedad, pero los adolescentes nacidos después de esa fecha pueden no haber recibido la vacuna, y solo tienen acceso a ella de manera privada.
La meningitis puede transmitirse a través de contacto estrecho, como al toser o compartir utensilios. Los síntomas más comunes incluyen fiebre repentina, escalofríos, dolor de cuello y un sarpullido que no desaparece al presionarlo con un vaso, una señal típica de esta enfermedad. Sin embargo, el profesor Simon Clarke advierte que los síntomas no son suficientes para identificar la cepa causante sin hacer pruebas específicas.
El origen del brote parece estar relacionado con una discoteca en Canterbury, donde se sospecha que un miembro del personal tiene meningitis B. Una de las víctimas era un estudiante de secundaria de una localidad cercana. En respuesta, el personal de la universidad ha comenzado a repartir mascarillas y antibióticos entre los estudiantes, y se ofrecerá la vacuna contra la meningitis B a quienes la necesiten.
Es vital tener en cuenta que la vacunación es efectiva, pero no proporciona protección inmediata. Necesita ser administrada en dos dosis, separadas por varias semanas, y tras la segunda dosis, se requiere un tiempo adicional para asegurar una protección completa. Actualmente, las autoridades han abierto cuatro centros de vacunación en Canterbury, con alrededor de 11,000 dosis disponibles. Además, un único ciclo de antibióticos puede prevenir la infección en aproximadamente un 90% de los casos.
Este brote ha generado preocupación, pero las autoridades están tomando las medidas necesarias para controlar la situación y asegurar la salud pública.