El Parlamento Europeo ha dado un paso trascendental en la lucha contra la violencia de género al aprobar una resolución que busca redefinir la violación en toda la Unión Europea, enfocándose en la importancia del consentimiento. Esta iniciativa, impulsada por un consenso amplio, persigue la erradicación de las antiguas concepciones que relegan el consentimiento a un segundo plano, estableciendo que solo sí es sí.
La Eurocámara ha instado a que la definición de violación sea unánime en toda la UE y se base en la ausencia de consentimiento libre, consciente y expreso. Con ello, se busca evitar cualquier interpretación errónea que permita la perpetuación de prácticas abusivas en los espacios íntimos. En esta nueva concepción, el silencio, la falta de resistencia o la ambigüedad no constituyen un asentimiento tácito. Todo acto sexual sin un consentimiento inequívoco será clasificado como violación.
Este llamado a la acción es una extensión del principio de 'solo sí es sí', que España adoptó en 2022, a raíz de un caso extremo de agresión sexual colectiva. En la actualidad, la falta de consentimiento es un elemento central en la definición de violación en 17 de los 27 Estados miembros de la UE, lo que demuestra que este principio está comenzando a arraigar en la legislación del continente.
Asimismo, la resolución del Parlamento Europeo encuentra respaldo en el Convenio de Estambul, ratificado por 22 naciones de la UE, el cual establece estándares claros para prevenir y combatir la violencia contra la mujer. Sin embargo, a pesar de estos avances, aún persisten definiciones desfasadas en varios Estados miembros, donde la ley operacional se fundamenta en nociones de fuerza que exigen a las víctimas probar violencia o amenazas, lo que puede resultar un impedimento formidable para la justicia.
Por ejemplo, en Estonia, la violación se conceptualiza como una violación de la voluntad de la víctima mediante coerción, mientras que la legislación en Rumanía se centra en la incapacidad de la víctima para consentir, desdibujando así la claridad necesaria en la definición. Expertos del Consejo de Europa han criticado la ambigüedad inherente en las normativas de países como Italia y Bulgaria, que todavía sostienen elementos de un enfoque basado en la fuerza.
Esta falta de claridad ha propiciado interpretaciones dispares en los tribunales, lo que a menudo resulta en una carga de la prueba insostenible para las víctimas y en la revictimizacion de quienes buscan justicia. Es especialmente preocupante la evidencia de que ciertos casos recientes, como los de abuso en línea y drogadicción en Francia, evidencian la evolución de las formas de violencia sexual, lo que hace aún más crítica la necesidad de una legislación uniforme y contemporánea.
La votación de la resolución fue abrumadora, con 447 votos a favor, 160 en contra y 43 abstenciones, lo que subraya el consenso sobre la urgencia de esta cuestión en la agenda política europea. Aun así, la definición de violación sigue siendo un vacío en la legislación de la UE respecto a la violencia contra las mujeres, tras su exclusión de una directiva que fue motivo de protestas y críticas en 2024. La propuesta inicial de la Comisión Europea, que planteaba una definición clara de la violación como cualquier acto sexual sin consentimiento, encontró resistencia en algunos Estados miembros, quienes consideran que el derecho penal debe quedar bajo la competencia de las jurisdicciones nacionales.
Según la Agencia de Derechos Fundamentales de la Unión Europea, aproximadamente un 5% de las mujeres de la UE han sido víctimas de violación a partir de los 15 años, lo que pone en la palestra la imperiosa necesidad de revisar y actualizar las normativas vigentes en cada país. La lucha por un marco legal eficaz y justo que garantice la protección de las mujeres y la consideración del consentimiento como un pilar fundamental de la interacción sexual es más relevante que nunca. El Parlamento Europeo, al dar este significativo paso, ha comenzado a construir un futuro más seguro y equitativo.
Discussion questions
- ¿Por qué es importante redefinir la violación en términos de consentimiento en lugar de fuerza, y cómo puede esto afectar a las víctimas?
- ¿Qué desafíos enfrentan los Estados miembros de la UE para unificar la definición de violación, y cómo se podrían superar?
- En tu opinión, ¿qué impacto tendría una legislación uniforme sobre el consentimiento en la percepción social de la violencia de género?
- ¿Cuál es el papel de la educación en la prevención de la violencia de género y en la promoción de una cultura del consentimiento?
- ¿Cómo pueden los movimientos sociales influir en la creación y modificación de leyes relacionadas con la violencia de género en Europa?