La caída de 'El Mencho', líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), marca el inicio de un nuevo capítulo en la historia del narcotráfico en México. Este cambio no solo representa un triunfo para las autoridades, sino también un desafío significativo para la estructura del cártel, que ha evolucionado a lo largo de los años.
El CJNG ha dejado atrás su imagen de simple banda de sicarios. Con el tiempo, ha transformado su operación en una red descentralizada que se asemeja a un modelo de franquicia criminal. Según expertos, el cártel podría adaptarse a la ausencia de su fundador gracias a su capacidad de diversificación en las actividades ilícitas. Esto significa que, a diferencia de los cárteles tradicionales centrados exclusivamente en el narcotráfico, el CJNG participa en varios mercados ilegales, como extorsiones y control de rutas de tráfico.
Carlos Malamud, investigador del Real Instituto Elcano, menciona que este enfoque polifacético brinda al cártel la flexibilidad necesaria para operar sin depender de una única fuente de ingresos. Al diversificarse, el CJNG ha logrado establecer un modelo operativo que es resistente y adaptable, lo que podría facilitar su continuidad. Malamud sugiere que es posible que, incluso antes de la caída de 'El Mencho', el cártel ya hubiera diseñado un plan de sucesión.
A pesar de la solidez de su estructura, el nombre de Rubén Oseguera González, también conocido como 'El Menchito', aún pesa sobre el futuro del cártel. Hijo de 'El Mencho', 'El Menchito' fue extraditado a Estados Unidos en 2020 enfrentando graves cargos, lo que lo aleja de cualquier control directo sobre las operaciones del cártel en México. Esta situación abre el escenario a nuevos líderes dentro de la organización que podrían buscar imponer su autoridad, lo que podría desencadenar conflictos internos y guerras entre facciones.
Además, el CJNG presenta características tecnológicas avanzadas. Utilizan drones y equipos blindados, lo que no solo demuestra su capacidad para la guerra, sino también su intención de expandir su influencia. Malamud apunta que la modernización del cártel les permite ocupar vacíos dejados por el estado en ciertas regiones, lo que fortalece su presencia y control sobre el territorio.
En un movimiento estratégico, el CJNG ha implementado un sistema de franquicias que permite a bandas locales operar bajo su nombre a cambio de una parte de los beneficios. Este modelo no solo les permite expandirse sin tener que enviar a su propia gente a cada rincón, sino que también fomenta una integración que muchos gobiernos en América Latina no han logrado.
A medida que el cártel se expande, su influencia no se limita solo a México. La colaboración con organizaciones en Europa sugiere que el narcotráfico está globalizándose. Malamud destaca el impacto de estas actividades en puertos europeos, que se enfrentan a una creciente inseguridad. La conexión con mafias balcánicas y otros grupos criminales está haciendo que los puertos de Róterdam y Amberes se asemejen cada vez más a un 'lejano Oeste'.
En conclusión, la desaparición de 'El Mencho' puede no ser el fin del CJNG, sino más bien el inicio de una nueva etapa. El cártel ha mostrado una notable capacidad para adaptarse y evolucionar en un ambiente cambiante, lo que plantea desafíos constantes para las autoridades tanto en México como en el extranjero.