El 9 de diciembre de 2025, la agencia de noticias estatal siria SANA reportó que el aeropuerto militar de Al Mazzeh había sido atacado por tres proyectiles de origen desconocido. Aunque este ataque no dejó heridos ni daños materiales significativos, el Ministerio del Interior sirio anunció el 1 de diciembre el desmantelamiento de una célula que calificó de terrorista, implicada en ataques similares dirigidos contra la zona de al-Mizzeh y su aeropuerto militar.
Investigaciones preliminares han revelado que los miembros de esta célula estaban vinculados a partidos ajenos al país. En particular, se ha confirmado que los misiles y drones incautados pertenecían a Hezbolá, un grupo militar y político que ha sido un aliado clave de Damasco durante y después del gobierno del derrocado presidente Bashar al Assad.
Hezbolá, que intervino militarmente en Siria en 2013, ha sido un actor crucial en la lucha de Damasco por mantener el control en medio de una guerra civil devastadora. Este último operativo del gobierno sirio ha sido oportuna, ya que se produjo tras una serie de ataques con cohetes dirigidos a la base en cuestión en los últimos meses.
El ministro del Interior sirio, Anas Jattab, declaró que los miembros de la célula terrorista, detenidos en una serie de operativos de seguridad, estaban en proceso de planear nuevos atentados. Jattab consideró los intentos de ataque como “desesperados”, manifestando que la seguridad en la región no sería comprometida. Los operativos fueron llevados a cabo en coordinación con el Servicio General de Inteligencia, tras un seguimiento detallado de las áreas de lanzamiento de cohetes en Daraya y Kafr Sousa.”
Durante las redadas, las fuerzas de seguridad lograron incautar drones que estaban listos para ser utilizados en lo que el ministerio ha denominado “actos hostiles”. Esta captura se debe a una vigilancia intensa que permitió identificar a uno de los autores de los ataques y, posteriormente, a toda la célula.
En contexto, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos ha indicado que el barrio de Al Mazzeh, habitado por líderes de la nueva estructura de autoridad del país, ha sido blanco de estas agresiones. En el mes de enero, al menos tres proyectiles de un lanzador de cohetes impactaron en la zona sin provocar víctimas. Un proyectil hizo impacto en la cúpula de la mezquita de al-Mohammadi, otro afectó un edificio de telecomunicaciones y el tercero cayó cercano al aeropuerto militar.
Por último, el ataque reportado en diciembre fue descrito por algunos medios como un intento de desestabilizar la seguridad de la región, un objetivo que las autoridades sirias parecen firmemente decididas a impedir, en un ambiente cargado de tensiones y conflictos.