Sheikh Hasina, la ex primera ministra de Bangladesh, ha sido condenada a diez años de cárcel por corrupción. Además, su sobrina, Tulip Siddiq, una legisladora británica, fue condenada a cuatro años de prisión. Ambas estaban involucradas en un caso relacionado con un proyecto urbanístico en Daca, la capital de Bangladesh.
El tribunal especial de Bangladesh tomó esta decisión el 2 de febrero de 2026, tras confirmar que Sheikh Hasina abusó de su poder para obtener terrenos de manera ilegal. Según los fiscales, ella y algunos familiares consiguieron seis parcelas de tierras en el proyecto de construcción de una nueva ciudad llamada Purbachal, a pesar de no cumplir con los requisitos necesarios.
El juez Mohammed Rabiul Alam fue quien explicó la sentencia. Además de Hasina y Siddiq, se condenó a otras dos personas: Azmina Siddiq, otra sobrina de Hasina, y Radwan Mujib Siddiq, su sobrino, quienes recibieron siete y cuatro años de prisión respectivamente. Esta sentencia se produce en un contexto político complicado, ya que el país se prepara para unas elecciones importantes en los próximos días.
El gobierno interino, dirigido por el premio Nobel de la Paz Muhammad Yunus, está organizando estas elecciones, y el antiguo partido de Hasina, la Liga Awami, no puede participar después de su destitución en 2024. Sheikh Hasina y Tulip Siddiq ya habían sido condenadas en diciembre de 2025, pero sostienen que el juicio no fue justo y que las acusaciones son infundadas.
Tulip Siddiq ha afirmado que no ha recibido tierras del gobierno durante los 15 años que su tía estuvo en el poder, ya que no es ciudadana bangladesí. Sin embargo, se le acusa de haber influido a su tía para que otorgara tierras a su madre y sus hermanos. Las condenas anteriores por corrupción ya habían llevado a Hasina a enfrentar una suma total de 26 años de prisión, y su familia ha enfrentado diversas sentencias por corrupción.
La hermana menor de Hasina, Sheikh Rehana, que escapó de Bangladesh con ella en un helicóptero, también fue condenada en este caso.
Es importante señalar que la mayoría de los familiares de Hasina viven en el extranjero y no se espera que regresen a Bangladesh para cumplir con las condenas. Desde agosto de 2024, Hasina ha estado en el exilio en India, tras ser derrocada durante una revuelta estudiantil. Antes de irse, había enfrentado graves acusaciones y condenas por crímenes durante su mandato, en particular por la represión de manifestantes.
Hasina ha calificado el tribunal que la juzgó como un tribunal canguro, diciendo que no se respetaron sus derechos. Las acusaciones de corrupción y abuso de poder han sacudido la política de Bangladesh, poniendo de relieve la corrupción en altos cargos y las luchas políticas internas.