La aerolínea escandinava SAS ha anunciado recientemente la cancelación de al menos 1,000 vuelos en abril, debido a un significativo aumento en los precios del combustible tras la crisis en Oriente Medio. Este incremento ha llevado a la compañía a revisar su operación y ajustar sus tarifas para enfrentar los nuevos costos.
El consejero delegado de SAS, Anko van der Werff, explicó en una entrevista con el diario 'Dagens Industri' que el costo del combustible de aviación se ha duplicado en tan solo diez días. Aunque la empresa ha intentado absorber el aumento de los costos, ha sido imposible evitar que este impacto afecte directamente a la industria aérea.
La compañía fue una de las primeras en anunciar un ajuste en sus precios, y ha estado cancelando vuelos desde marzo. Van der Werff señaló que, a pesar de los esfuerzos para mantener el tráfico, se esperan más cancelaciones después de la Semana Santa, cuando tradicionalmente disminuye la demanda de vuelos.
Las cancelaciones afectarán a una gran parte de sus operaciones. En marzo, la mayoría de los vuelos cancelados eran de rutas domésticas en Noruega, con solo un pequeño número de afectados en Suecia y Dinamarca, según un comunicado emitido por SAS que fue enviado a la AFP.
El cierre del estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente una quinta parte de la demanda mundial de petróleo, ha exacerbado la situación. Desde que Estados Unidos e Israel atacaron Irán a finales de febrero, los precios del crudo Brent, una referencia en los mercados energéticos, han aumentado a cerca de 100 dólares por barril, lo que ha encarecido aún más el petróleo y, en consecuencia, los costos de los billetes de avión.
Además de SAS, otras aerolíneas como Air France-KLM, Cathay Pacific y Qantas también han elevado sus tarifas en respuesta a este aumento en los precios del combustible. Algunas de estas compañías han suspendido sus vuelos hacia destinos en Oriente Medio por razones de seguridad, lo que limita aún más las opciones de los pasajeros.
Los expertos advierten que es probable que los precios de los billetes de avión se mantengan elevados durante varios meses, incluso si la situación de guerra en la región se reduce. Este aumento en la demanda de rutas aéreas que evitan escalas en Oriente Medio también puede llevar a que los pasajeros enfrenten tarifas más altas.
Ante esta crisis, SAS está tomando medidas para ajustar su operación y aumentar su resiliencia a los cambios repentinos en los precios del combustible y las condiciones del mercado. A pesar de las dificultades, la aerolínea está intentando proteger a sus clientes y mantener el servicio en la medida de lo posible.