Rusia está considerando una nueva ley que permitirá al Servicio Federal de Seguridad (FSB) desconectar las comunicaciones, como internet y teléfonos móviles. Esta ley se discutió en la Duma Estatal y ha llevado a un debate intenso entre políticos y expertos.
Según el Gobierno, esta medida es necesaria para mantener la seguridad del Estado y de los ciudadanos. En 2025, Rusia ya tuvo muchos cortes de internet, lo que afectó a gran parte de la población. Los operadores de telecomunicaciones ahora tendrían que desconectar el servicio si lo solicita el FSB, sin tener que indemnizar a los usuarios por las pérdidas.
Los diputados están preocupados porque no hay una definición clara de lo que se considera una amenaza a la seguridad. La falta de claridad puede llevar a abusos en el uso de esta ley. Además, muchos usuarios dependen de internet para trabajar, por lo que los cortes de servicio pueden causar grandes problemas en empresas y en la vida diaria.
Como resultado de la guerra en Ucrania, los cortes de comunicación son cada vez más comunes, especialmente en momentos de tensión. Estos cambios están generando preocupación sobre el futuro de la libertad digital en Rusia.