El 3 de febrero de 2026, el gobierno de Rusia llevó a cabo uno de sus mayores ataques aéreos contra Ucrania. Este ataque, que incluyó el lanzamiento de 520 drones y misiles, tuvo lugar justo antes de una reunión de paz en Abu Dhabi, donde se esperaba la participación del expresidente de EE. UU., Donald Trump. Según el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, este asalto fue uno de los más devastadores de la guerra en curso.
Durante la noche, Rusia lanzó aproximadamente 450 drones y 70 misiles, atacando al menos cinco regiones de Ucrania. El objetivo principal de este asalto fue la red eléctrica, así como varios edificios civiles. La intención de Rusia parece ser la de privar a la población de servicios esenciales como electricidad, calefacción y agua potable durante uno de los inviernos más fríos en años.
Las autoridades informaron que al menos diez personas resultaron heridas debido a este ataque aéreo. Zelenski comentó sobre la gravedad de la situación, indicando que "aprovechar los días más fríos del invierno para aterrorizar a la población es más importante para Rusia que la diplomacia".
Zelenski también hizo un llamado a los aliados occidentales para aumentar el apoyo en defensa antiaérea y ejercer presión sobre Rusia para que termine con su invasión, que está a punto de cumplir cuatro años.
El ataque dañó varias instalaciones energéticas, afectando considerablemente a la empresa DTEK, la mayor compañía energética privada de Ucrania. Desde octubre, esta fue la novena vez que sus instalaciones fueron atacadas. En Kiev, los daños se extendieron a edificios residenciales, una guardería y una estación de servicio, causando cinco heridos adicionales.
El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, declaró que más de 1.170 edificios de la ciudad se quedaron sin calefacción debido a este ataque. También se reportó que el Salón de la Fama del Museo Nacional de la Historia de Ucrania fue dañado, lo que fue considerado por la ministra de Cultura como un acto simbólico y cínico, dado que el lugar recuerda la lucha contra la agresión del siglo XX.
A pesar de los ataques, las negociaciones en Abu Dhabi estaban programadas para continuar los días siguientes. Aunque los funcionarios describieron las conversaciones como constructivas, se prevé que un acuerdo sea difícil de alcanzar. Esto se debe a las demandas de Rusia sobre el control de ciertas regiones ucranianas que actualmente ocupa. Durante la guerra, Rusia ha estado enfocándose en atacar la infraestructura eléctrica de Ucrania, buscando debilitar la moral de la población y presionar al gobierno de Kiev para que negocie.