Rusia ha reportado ingresos de más de 15.000 millones de dólares gracias a sus exportaciones militares. Esta información fue dada a conocer por el Presidente ruso, Vladímir Putin, durante una reunión sobre cooperación técnico-militar con otros países. Putin también anunció que Rusia tiene planes de aumentar estas exportaciones en el futuro.
Según el líder ruso, el año pasado se entregaron armas y equipos a más de 30 naciones, lo que demuestra el éxito de sus operaciones en este sector. A pesar de la creciente presión de las sanciones occidentales, Putin afirma que los contratos de exportación se han mantenido estables y que hay una fuerte demanda de nuevos pedidos.
Rusia ha estado ampliando su colaboración en el ámbito militar con 14 países, y se observan nuevas oportunidades para trabajar con naciones africanas. Este crecimiento en ingresos contrasta con los 13.000 millones de dólares que Rusia obtuvo en 2020 en ventas de armas, lo que sugiere un incremento significativo en su capacidad de exportación.
El Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz (SIPRI) ha señalado que, a pesar de las sanciones y de la escasez de mano de obra calificada, la industria de defensa rusa ha demostrado una notable resistencia, lo que ha permitido que empresas importantes como Rostec y United Shipbuilding Corporation incrementen sus ingresos en un 23%. Esto muestra que, aun con las restricciones, Rusia se mantiene entre los tres principales exportadores de armas del mundo, aunque ha perdido el segundo lugar a favor de Francia.
Por otro lado, la Unión Europea está preparando un nuevo paquete de sanciones que podría afectar gravemente al complejo militar-industrial ruso. Estas nuevas restricciones apuntan a las compañías y los materiales que Rusia necesita para continuar su producción armamentística. La Alta Representante de la UE, Kaja Kallas, ha indicado que todavía están en el proceso de discutir estas sanciones, que se espera sean implementadas el 24 de febrero, coincidiendo con el cuarto aniversario de la invasión de Ucrania.
Las medidas de la UE recientes han incluido sanciones contra empresarios y entidades involucradas en el sector militar ruso, así como a empresas de los Emiratos Árabes Unidos y de China que colaboran con Rusia. El objetivo de estas sanciones es debilitar la capacidad del Kremlin de continuar apoyando su esfuerzo bélico en Ucrania.
La Comisión Europea ha subrayado que estas sanciones buscan incrementar el costo de la guerra para Rusia, afectando su base industrial y su capacidad de reabastecimiento militar. Además, a principios de esta semana, la UE implementó un reglamento que incluye a Rusia en la lista de países con alto riesgo por la insuficiente lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo.