Dos hombres fueron condenados a cadena perpetua en Rusia por un ataque en 2022 al puente de Kerch, que conecta Crimea con Rusia. Este puente es muy importante y ha sido un símbolo del poder de Rusia. La explosión causó la muerte de cinco personas y dañó seriamente la estructura del puente.
Los hombres condenados, que son de Rusia, Ucrania y Armenia, dicen que no sabían del plan y piden ser liberados. Ellos se describen como personas comunes que trabajaban para mantener a sus familias. Sin embargo, fueron acusados de terrorismo.
Ellos afirman su inocencia y dicen que hacían trabajos normales cuando fueron arrestados. Algunos de ellos estaban involucrados en el transporte de materiales y afirman que no sabían que llevaban explosivos.
A pesar de sus declaraciones, los tribunales rusos dictaron la condena. Los grupos de derechos humanos han argumentado que muchos de los condenados estaban realizando trabajos ordinarios sin conocer los planes del ataque.
En el pasado, funcionarios de Ucrania admitieron que usaron personas involuntarias para llevar a cabo esta operación. Ahora, estos hombres piden ayuda a líderes mundiales, incluidos Donald Trump y Volodímir Zelenski, para que se les considere en futuras liberaciones de prisioneros.