Desde principios del siglo XX, se han registrado unos 100 tsunamis en el Mediterráneo, lo que representa el 10% de todos los que se han documentado en el mundo. Los expertos avisan que es muy probable que se produzcan más tsunamis en esta región en las próximas décadas. Aunque muchas personas piensan que el Mediterráneo es un mar seguro, esto no es del todo cierto.
Según la UNESCO, existe una probabilidad del 100% de que, en los próximos 30 a 50 años, ocurra un tsunami de al menos un metro de altura en el Mediterráneo. A pesar de que un metro puede no parecer mucho, este tamaño puede causar mucho daño en costas donde vive mucha gente y donde hay actividad sísmica y volcánica.
Los tsunamis se generan generalmente por terremotos o erupciones volcánicas. Lo curioso es que la primera ola de un tsunami no siempre es la más fuerte. Muchos expertos aconsejan estar atentos a las corrientes que pueden inundar puertos y causar caos entre los bañistas.
Las islas y costas que corren más riesgo en el Mediterráneo son diversas. Grecia es uno de los países más vulnerables, especialmente áreas como Creta y el mar Egeo. En esta parte del mundo, la placa africana se está hundiendo bajo la placa euroasiática, lo que puede provocar enormes terremotos. Un ejemplo de esto es el terremoto de Creta en el 365 d.C., que generó un gran tsunami.
El sur de Italia, particularmente Sicilia, también enfrenta un alto riesgo de tsunamis. El terremoto de Messina en 1908 causó un tsunami que alcanzó unos 13 metros de altura. En España y, específicamente en las Islas Baleares, también existe un riesgo, especialmente si un terremoto ocurre al norte de África.
Las costas de Argelia y Marruecos en el norte de África también son consideradas peligrosas. Un pequeño tsunami en 2003 fue provocado por un terremoto en Boumerdès que impactó varias áreas del Mediterráneo occidental. Portugal, aunque menos propenso a tsunamis grandes, también debe estar alerta debido a su proximidad a zonas tectónicas activas.
En Turquía, las costas del mar Egeo, particularmente alrededor de İzmir, son vulnerables debido a la actividad sísmica. El sureste de Francia, en áreas como Niza y Marsella, enfrenta un riesgo moderado, y puede haber tsunamis rápidos que lleguen a la costa en solo unos minutos.
Es importante saber que todos los países mencionados están conectados a través del sistema de alerta de tsunamis de la UNESCO, el NEAMTWS. Este sistema ayuda a coordinar y enviar información sobre alertas ante un posible tsunami, haciendo que el tiempo de respuesta sea más eficiente.
El Mediterráneo es una región pequeña, lo que significa que un tsunami puede llegar a las costas en 20 a 40 minutos, y eso es un tiempo muy corto para reaccionar. Por eso, la preparación y los sistemas de alerta son tan cruciales para proteger a las comunidades costeras.