En el contexto global del año 2026, España enfrenta una serie de desafíos y oportunidades que reflejan un panorama internacional cada vez más complejo y fragmentado. El Real Instituto Elcano ha presentado su informe anual titulado "España en el mundo: perspectivas y desafíos", el cual analiza el estado actual de la política exterior española y los principales retos que se presentan en un mundo caracterizado por la rivalidad entre potencias y el debilitamiento del multilateralismo.
Este estudio coincide con el 25º aniversario del Instituto y ofrece no solo una visión retrospectiva desde el año 2001, sino también unas proyecciones hasta el año 2050. Estructurado en diez ejes temáticos, el informe parte del diagnóstico de que el sistema internacional se encuentra en una fase de transición. Esta etapa está marcada por la creciente rivalidad entre grandes potencias, el deterioro del vínculo euroatlántico, y una utilización más frecuente de la coerción económica, militar y tecnológica.
Influencia y Proyección Internacional
El documento destaca que, a pesar de un entorno adverso, la proyección internacional de España ha logrado mantener una estabilidad. No se han registrado avances significativos, pero tampoco ha habido retrocesos notables. En foros multilaterales y en el contexto del Sur Global, España ha ganado visibilidad, aunque ha visto reducirse su centralidad en Bruselas y ha enfrentado un deterioro en su relación con Estados Unidos. A pesar de ello, su imagen exterior sigue siendo positiva entre la opinión pública internacional, aunque con diferencias notables entre socios europeos y naciones en desarrollo.
Seguridad y Defensa
La seguridad de España sigue dominada por la guerra en Ucrania, que se encuentra estancada sin avances claros hacia una solución negociada. Se menciona la posibilidad de un alto el fuego, pero esto no reduciría la necesidad de apoyo a Kiev ni el esfuerzo presupuestario europeo en defensa. En este contexto, España ha aumentado su gasto militar hasta representar el 2% de su PIB y ha fortalecido su compromiso con los aliados, en un panorama de incertidumbre creciente respecto a la fiabilidad del vínculo transatlántico, así como una persistente inestabilidad en el flanco sur.
Economía y Tecnología
En el ámbito económico, España presenta un rendimiento más favorable que la media de la Unión Europea, con un crecimiento sostenido y mejoras en su calificación crediticia y en el sector exterior. Sin embargo, persisten vulnerabilidades estructurales relacionadas con la productividad, la innovación, la vivienda y la dependencia energética. En lo que respecta a tecnología, el informe resalta que Europa sigue rezagada en comparación con Estados Unidos y China, y que España aún no ha conseguido consolidarse como una potencia tecnológica media, a pesar de algunos avances regulatorios y de inversión.
Energía y Clima
El análisis del informe respecto a la gobernanza climática global se expresa en términos de avances limitados. Las tensiones geopolíticas están afectando las cadenas de suministro de materias primas críticas, complicando así la transición energética. El año 2025 estuvo marcado por cierta estabilidad en los precios de la energía, pero también por un apagón el 28 de abril, que generó un debate sobre la resiliencia de los sistemas eléctricos que dependen en gran medida de fuentes renovables.
Globalización y Gobernanza
El informe resalta un retroceso del multilateralismo y una globalización cada vez más fragmentada y politizada. Aunque el comercio global sigue creciendo, esto ocurre de manera regionalizada, con un mayor enfoque en la seguridad económica frente a la eficiencia. La Agenda 2030 ha ido perdiendo impulso debido a la falta de recursos y liderazgo, y las instituciones internacionales han mostrado una disminución en su capacidad normativa.
Relaciones Internacionales y Política Exterior
La rivalidad entre Estados Unidos y China se intensifica sin llegar a un conflicto directo, trasladándose a la tecnología y las cadenas de suministro. En este contexto, España se esfuerza por mantener una posición equilibrada, fomentando un acercamiento pragmático hacia Pekín mientras se minimiza el riesgo en la esfera europea. La Unión Europea enfrenta una situación incómoda que hace difícil ejercer una autonomía estratégica efectiva, con divergencias internas que frenan reformas esenciales.
La vecindad europea se caracteriza por conflictos prolongados sin soluciones políticas claras, y la situación en América Latina es similar, marcada por polarización política y mayor injerencia estadounidense, especialmente en Venezuela. España ha intentado mantener espacios de diálogo y cooperación dentro de un marco internacional restrictivo.
Conclusión
El informe concluye que el año 2026 se presenta como un período de riesgos elevados y oportunidades condicionadas. El Real Instituto Elcano subraya la importancia de vincular el análisis del entorno global con decisiones concretas en la política exterior española, en un mundo que se muestra cada vez más fragmentado y menos predecible, donde comprender el cambio de escenario es crucial para orientar la acción exterior de España.