El 6 de febrero, la borrasca Leonardo ha provocado la evacuación de miles de personas en el sur de España y ha generado una situación de emergencia en Portugal. En Andalucía, cerca de 7.000 personas han debido dejar sus hogares debido a los riesgos de inundaciones y deslizamientos de tierra. La evacuación de Grazalema, un pueblo con aproximadamente 2.000 habitantes, es un hecho sin precedentes según las autoridades regionales, y se debe a la saturación de los acuíferos subterráneos. Hasta el momento, se han registrado al menos siete heridos y una mujer desaparecida tras caer al río en Sayalonga, Málaga, donde también se ha encontrado un cadáver cuya identidad aún no se ha confirmado.
En Portugal, la borrasca ha sido calificada por el gobierno como una catástrofe sin precedentes. Las lluvias torrenciales han alcanzado niveles históricos, desbordando el río Tajo y obligando a la evacuación de comunidades cercanas. La Armada ha sido movilizada para realizar labores de rescate, mientras que la tormenta ha causado cortes de energía, cierre de escuelas y severas alteraciones en el transporte. A pesar de que se ha confirmado al menos una víctima mortal, el panorama podría empeorar si las lluvias continúan.
Por otro lado, EE.UU. ha anunciado un nuevo paquete de asistencia humanitaria de 6 millones de dólares destinado a Cuba, con el fin de mitigar los efectos devastadores del huracán Melissa en las regiones orientales de la isla. Esta ayuda será distribuida por organizaciones como la Iglesia Católica y Cáritas, a pesar de las tensiones diplomáticas que persisten entre Washington y La Habana. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, ha respondido acusando a EE.UU. de imponer un “bloqueo energético” que agrava la crisis en el país. Las relaciones bilaterales han sido aún más tensas tras la reciente intervención militar estadounidense en Venezuela y la detención del presidente Nicolás Maduro, lo que ha aumentado la desconfianza entre ambas naciones.
En Minneapolis, los residentes han intensificado sus protestas exigiendo la salida del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Aunque el número de agentes federales en la ciudad ha disminuido, las redadas continúan, lo que ha ocasionado fuertes enfrentamientos verbales con los agentes armados. Los manifestantes se han organizado para documentar las intervenciones y han declarado que su lucha no cesará hasta conseguir la retirada del ICE, recibiendo apoyo del Partido Demócrata, que exige cambios significativos en la política migratoria.
En otro ámbito, la llama olímpica de los Juegos Olímpicos de Invierno ha llegado a Milán, tras recorrer 12.000 kilómetros. La antorcha, llevada por la bailarina italiana Nicoletta Manni, fue recibida en la plaza de la Catedral con gran entusiasmo, aunque también se registraron protestas propalestinas que cuestionaron la participación de Israel en los Juegos. Las manifestaciones, que no generaron incidentes, destacaron por sus consignas y pancartas que denunciaban una desigualdad de trato respecto a Rusia, quien ha sido excluida de los Juegos a raíz de su invasión a Ucrania. La ceremonia de encendido de la llama olímpica se llevará a cabo en el estadio de San Siro, marcando oficialmente el inicio de los 25º Juegos Olímpicos de Invierno.
Finalmente, en un segmento independiente, se ha reportado un juguete en forma de caballo que llora y ha ganado popularidad en China debido al próximo Año Nuevo Lunar, destacando la diversidad de intereses culturales que conviven hoy en día.