Las favelas de Río de Janeiro, a menudo percibidas de manera negativa, están viviendo un inédito auge turístico que está transformando su imagen y generando ingresos significativos para sus comunidades. En 2025, la ciudad brasileña registró un récord de 12,5 millones de turistas, de los cuales 2,1 millones eran internacionales, marcando un aumento del 44,8% en comparación con 2024.
Este creciente interés por las favelas ha llevado a muchos residentes a explorar el turismo como una fuente de ingresos. Vitor Oliveira, un guía de la famosa favela de Rocinha, que anteriormente trabajaba como mototaxista, comenzó a ofrecer recorridos turísticos tras notar el aumento de visitantes. Según Oliveira, el turismo se ha convertido en su principal fuente de ingresos y ha permitido a muchos otros en su comunidad recrear su relación con el mundo exterior.
Oliveira destaca que los turistas que buscan visitar esos barrios humildes lo hacen no solo por curiosidad, sino por deseo de experimentar la auténtica esencia de Río. “Venir a Río y limitarse a la playa de Copacabana o al Cristo Redentor no es conocer verdaderamente la ciudad. La verdadera esencia de Río vibra en las favelas”, expresa con convicción. Así, Rocinha se erige no solo como un lugar de vida, sino como un punto de encuentro cultural que ofrece un sinfín de experiencias a los visitantes.
Las visitas guiadas de Oliveira suelen iniciar en los miradores panorámicos antes de moverse a espacios culturales donde los turistas pueden apreciar exhibiciones de capoeira o galerías de arte local. Algunos recorridos incluso terminan con una barbacoa brasileña en su hogar, ofreciendo a los visitantes una experiencia íntima y genuina.
La creciente demanda por experiencias auténticas ha llevado a nuevos negocios en las favelas, incluyendo bares con vistas impresionantes donde los turistas pueden tomar selfies y grupos que ofrecen filmaciones aéreas con drones. Este fenómeno ha encontrado eco en redes sociales, donde videos subidos por influencers han captado la atención de miles, impulsando aún más el flujo turístico. Oliveira señala que muchos de sus nuevos clientes lo contactan después de haber visto su participación en un video viral que explora las maravillas de Rocinha.
Jara, un turista paraguayo que visitó la favela, revela que las representaciones en línea de las comunidades han alentado a otros a viajar con menos miedo. “Es un turismo muy auténtico; aquí no hay nada maquillado para el visitante”, sostiene. La visita a Rocinha no solo es una experiencia inmediata, sino también una inmersión en la vida diaria de sus habitantes.
El impacto de estas nuevas dinámicas de turismo va más allá de los beneficios económicos inmediatos. Los turistas también llegan con el deseo de entender la historia y los desafíos que enfrentan las comunidades. Como indica Cosme Felippsen, un guía de otra favela, los recorridos están diseñados para ofrecer una visión más profunda, contando la historia de los barrios desde la perspectiva de quienes viven allí. “Nuestra misión es generar conciencia sobre la realidad de estos territorios”, explica.
Esta transformación en el turismo también ha suscitado reflexiones sobre la estigmatización de las favelas, cuyo legado cultural y social a menudo se pasa por alto. Al atraer turistas que buscan conectarse con la vida cotidiana y la cultura local de estas comunidades, se abre un espacio para que la narrativa se reescriba y se aprecie la riqueza de la diversidad urbana de Río.
Sin embargo, también surgen retos. El crecimiento del turismo en las favelas plantea interrogantes sobre la gestión sostenible de estos flujos y cómo garantizar que los beneficios lleguen a las comunidades. Las discusiones sobre la autenticidad de la experiencia turística y el respeto hacia los residentes son vitales para el éxito a largo plazo de esta nueva atracción.
Aún así, el interés por las favelas de Río tiene el potencial de ser un modelo para el turismo responsable, donde las comunidades locales pueden beneficiarse del interés de los visitantes mientras comparten su cultura y vivencias. En un mundo que a menudo se detiene en la superficie, la oportunidad de descubrir la profundidad de las favelas de Río representa un llamado a la unión y el entendimiento. Al final, la esencia de esta ciudad vibrante y compleja se encuentra no solo en sus paisajes icónicos, sino también en la vida y la historia que resuenan en cada uno de sus rincones.