Kristen Michal, el primer ministro de Estonia, compartió sus opiniones en el programa 'Europe Today' de Euronews. Él afirmó que el presidente ruso, Vladímir Putin, no puede detener la guerra en Ucrania porque, según él, eso podría significar su caída. Michal comparó la detención de la guerra con dejar de pedalear en una bicicleta, sugiriendo que Putin necesita seguir adelante para mantener su poder.
Michal considera que la lógica detrás de la dictadura en Rusia explica por qué Moscú continúa atacando a Ucrania, incluso mientras ocurren negociaciones. Según él, actualmente, Rusia tiene más soldados activos que al inicio de la guerra. Si Putin dejara de luchar, se preguntó qué pasaría con esos hombres. "En Rusia, se celebra al héroe. Si deja de actuar como tal, podría caer", dijo Michal.
Además, el primer ministro estonio expresó su preocupación de que una paz apresurada, sin garantías de seguridad claras, podría causar más inestabilidad, no solo en Rusia, sino también en Europa. Este comentario sucede en un momento en el que un plan de la Unión Europea para movilizar 90,000 millones de euros de ayuda para Ucrania está estancado políticamente.
Michal también expresó su confianza en que Ursula von der Leyen y António Costa, líderes de la CE y del Consejo Europeo, buscarán maneras de liberar esa financiación. Según él, "tienen planes diferentes sobre cómo entregar el dinero", haciendo referencia a las discusiones en Kiev por líderes europeos. Añadió que si Europa no puede tomar decisiones importantes que afecten la seguridad, habrá muchas negociaciones sobre el futuro de la toma de decisiones en conjunto.
Sobre los activos rusos que están congelados, mencionó su potencial uso para ayudar a Ucrania, diciendo que "siguen en la mesa". Aseguró que estos activos permanecen congelados, lo cual es positivo, aunque las renovaciones de las sanciones estaban anteriormente sujetas a un plazo de seis meses. Sin embargo, él afirmó que el compromiso de 90,000 millones de euros debe cumplirse, sin importar las objeciones de Hungría y Eslovaquia.
En cuanto a la postura del primer ministro húngaro, Viktor Orbán, Michal dijo que sigue siendo confusa para otros líderes europeos, ya que está buscando seguridad de un dictador. También mencionó que las próximas elecciones en Hungría podrían cambiar este panorama.
Michal subrayó la importancia de que Europa invierta más en defensa y seguridad, apoyando así los comentarios del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre la necesidad de que Europa asuma más responsabilidades. Estonia, por su parte, está invirtiendo el 5.4% de su PIB en defensa este año, siendo uno de los países con mayores gastos en la OTAN.
En conclusión, Michal resaltó que, a pesar de ser un tema difícil, cree que su país está tomando las decisiones correctas para asegurar un futuro pacífico. Según él, si Europa cumple sus compromisos en defensa, estará mejor preparada en los próximos años.