Viktor Orbán, el primer ministro de Hungría, habló con sus seguidores en Budapest el 15 de marzo. Durante este evento, decía que las próximas elecciones en Hungría, que serán el 12 de abril, son muy importantes. Orbán afirmó que estas elecciones son un momento para decidir entre la paz y la guerra. Se mostró muy crítico con Ucrania y con la Unión Europea (UE).
Orbán dijo que su gobierno es el que garantiza la estabilidad en Hungría. Aseguró que algunas personas, incluidos los líderes en Ucrania, quieren quitarlo del poder. También habló de un conflicto entre Hungría y Ucrania sobre un oleoducto que lleva petróleo ruso a Hungría. Este oleoducto ha sido un tema complicado porque la UE ha bloqueado préstamos a Ucrania hasta que se resuelva el problema del oleoducto.
El primer ministro también mencionó que hay tensiones entre él y el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski. Orbán le dijo a Zelenski que Hungría no se dejará intimidar y que los hijos de los húngaros no deben luchar por Ucrania. En su discurso, afirmó: "Debemos elegir quién debe gobernar, ¿yo o Zelenski?".
El líder de la oposición, Péter Magyar, ha ganado apoyo y está adelante en las encuestas. Esto es un gran desafío para Orbán, que ha estado en el poder desde 2010. Durante el mitin, Orbán invitó a sus seguidores a trabajar juntos para asegurar su victoria electoral.