El Líbano está sufriendo nuevos bombardeos aéreos en su capital, Beirut. Estos ataques sucedieron en el sur de la ciudad, especialmente en el área de Haret Hreik, donde los edificios han sido afectados. La situación se volvió crítica el 4 de marzo cuando se escucharon explosiones y se vio humo salir de los edificios dañados.
Antes del ataque, el ejército israelí envió un aviso de evacuación a la gente. Este aviso llegó a través de internet y mostró mapas con lugares cercanos a mezquitas y otros puntos importantes. Muchos vecinos se apresuraron a salir de sus casas porque saben que tras estas advertencias, los bombardeos empiezan rápidamente.
A pesar de la alarma, muchas personas no saben si hay víctimas. Sin embargo, algunos medios informan que ha habido muertos y que muchas familias han tenido que dejar sus hogares porque la situación es muy peligrosa.
Los residentes en el sur de Beirut están acostumbrados a esta situación. Ellos revisan el aviso de evacuación, salen de sus casas si pueden, y luego esperan a que pase la explosión. Después, vuelven para ver los daños.
Esta rutina refleja el miedo y la incertidumbre que enfrentan a diario. La comunidad está preocupada por su seguridad mientras la tensión entre Líbano e Israel sigue creciendo.