Teherán, capital de Irán, estaba activa el 19 de marzo de 2026. La gente se preparaba para Nowruz, el Año Nuevo persa, a pesar de los bombardeos de Estados Unidos e Israel que han afectado la vida diaria desde el 28 de febrero. Los mercados en áreas como Tajrish estaban abiertos. Las personas compraban flores, granos germinados y peces dorados para sus mesas de Haft-Seen.
El tráfico aumentaba en las calles principales, pero algunos barrios eran tranquilos. Esto es importante porque Nowruz marca el comienzo del año iraní 1405 el 20 de marzo. Es un momento cultural muy relevante, incluso en tiempos difíciles. Desde que empezó la guerra, más de 1.300 personas han muerto en Irán y muchos habitantes de Teherán han dejado la ciudad.
A pesar de esto, las autoridades mantienen el metro en funcionamiento y es gratuito. Esto ayuda a la gente a encontrar refugio. También, las farmacias y las tiendas de alimentos siguen abiertas. Sin embargo, el acceso a internet es limitado y las señales de GPS son inestables, lo que complica el transporte.
Aún así, las familias iraníes celebran sus tradiciones, que tienen más de 3.000 años de historia. Adaptan sus celebraciones a reuniones más pequeñas debido a las condiciones inciertas. La comunidad se esfuerza por mantener viva su cultura y sus costumbres a pesar de los desafíos. Ahora, más que nunca, el espíritu de Nowruz es un símbolo de esperanza y unidad para todos en Teherán.