Marine Le Pen, la líder del partido de extrema derecha Agrupación Nacional (RN) en Francia, ha declarado que no participará en las elecciones presidenciales de 2027 si la justicia le exige usar una tobillera electrónica. Según Le Pen, un arresto domiciliario le impediría realizar su campaña electoral correctamente.
En una entrevista con la cadena BFM TV, sostuvo: "No se puede hacer campaña en esas condiciones". La política explicó que no podría salir a reunirse con los votantes ni participar en mítines. Esto se debe a su situación legal, ya que un tribunal de París le ha impuesto un sistema de control por acusaciones de fraude relacionados con el uso de fondos del Parlamento Europeo.
En marzo de 2025, el tribunal determinó que Le Pen había estado involucrada en un esquema que desvió 2,9 millones de euros. En este proceso, recibió una inhabilitación de cinco años para ejercer cargos públicos. Durante su juicio de apelación, reconoció que algunos de sus asistentes parlamentarios trabajaron para su partido, pero defendió que no había intentado ocultar esta situación.
El tribunal que evalúa su caso dijo que la decisión sobre su inelegibilidad se conocerá el 7 de julio de 2026. Si el tribunal confirma la sentencia, Le Pen no podrá presentarse a las elecciones de 2027, que son clave para su carrera política, pues después de dos intentos fallidos en 2017 y 2022, considera que este es su mejor momento para alcanzar la presidencia de Francia.
Además, si no puede ser candidata, es probable que Jordan Bardella, presidente del RN y protegido de Le Pen, tome el relevo. En este caso, Le Pen manifestó que Bardella decidirá su papel dentro del partido y el nivel de colaboración que necesite de ella. Al respecto, Le Pen aseguró: "Jordan encontrará un primer ministro, no tengo ninguna duda".
Los sondeos de opinión recientes indican que si Bardella se presenta, podría ganar la segunda vuelta de las elecciones de 2027, independientemente de quién sea su oponente.
Por todo esto, Le Pen considera que su futuro político depende del veredicto del tribunal. Aseguró: "La decisión no está en mis manos, está en las de tres jueces". Así, la incertidumbre sobre su posibilidad de participar en las elecciones presidencial de 2027 sigue siendo un tema importante en la política francesa.