Las bajas temperaturas en Estados Unidos pueden causar fenómenos llamados crioseísmos, o terremotos de hielo. Estos sucesos ocurren cuando el agua que está en el suelo se congela muy rápido. El Servicio Meteorológico Nacional explica que el agua congelada se expande y esto provoca ruidos fuertes y pequeñas vibraciones.
Las temperaturas gélidas hacen que la lluvia o la nieve derretida se congele y aumente la presión sobre el suelo. Esto puede causar grietas y ruidos fuertes que algunas personas confunden con explosiones de árboles. El meteorólogo Evan Webb dice que aunque estos terremotos son raros, pueden ser sorprendentes, especialmente de noche.
Webb aclara que en Kentucky no es común que sucedan terremotos de hielo, ya que no suele hacer tanto frío para que el suelo se congele rápidamente. Generalmente, estos fenómenos no son peligrosos, pero es importante estar atentos a las bajas temperaturas. Así que si escuchas un estampido fuerte, no te asustes, ¡es solo un crioseísmo!