La evolución de la inteligencia artificial está intrínsecamente ligada a la recopilación y procesamiento de datos. En este contexto, la popularidad de juegos como Pokémon Go, que combina la realidad aumentada con la exploración del entorno urbano, ha resultado ser eficaz para crear bases de datos que posteriormente se utilizan en aplicaciones prácticas. Un claro ejemplo de esto se encuentra en la colaboración entre Niantic, la compañía detrás de Pokémon Go, y Coco Robotics, una empresa que se especializa en el desarrollo de robots de reparto.
Desde su lanzamiento en 2016, Pokémon Go ha permitido a millones de jugadores capturar Pokémon mientras interactúan con diversos escenarios públicos, generando así una inmensa colección de imágenes del mundo real. Hasta la fecha, se han acumulado más de 30.000 millones de imágenes, las cuales ahora se utilizan para entrenar robots de entrega que operan en ciudades como Los Ángeles, Chicago y Helsinki.
La tecnología detrás de estos robots integra un Sistema de Posicionamiento Visual (VPS) que complementa el GPS, abusando de las características visuales del entorno para navegar con más precisión, especialmente en áreas donde la señal satelital puede ser inestable. Este avance es crucial en entornos urbanos complejos, donde los robots de reparto enfrentan variados desafíos.
La colaboración entre Niantic y Coco Robotics se basa en el uso de esta vasta base de datos para mejorar la infraestructura de navegación de los robots. Según John Hanke, CEO de Niantic Spatial, el proceso de guiar a un robot por entornos urbanos es comparable a hacer que un Pokémon como Pikachu se mueva de manera convincente en el mundo real. Ambos desafíos requieren un entendimiento profundo de cómo interactuar con el entorno.
Es importante mencionar que la función de escaneo que los jugadores adoptan dentro del juego ha sido un factor clave en la precisión del VPS. Las tareas, como la investigación de campo dentro de Pokémon Go, incentivan a los usuarios a escanear estatuas, monumentos y otros locales, permitiendo a la compañía agrandar y hacer más precisa su base de datos visual. Niantic ha siempre hecho hincapié en que esta participación es completamente voluntaria y requiere consentimiento explícito del jugador. Desde 2019, la empresa también ha subrayado su compromiso con la transparencia en cuanto a cómo se recopilan y utilizan los datos utilizados en el juego.
La flota de robots de Coco Robotics ya ha realizado cerca de 500.000 entregas, lo que resalta el potencial real de esta tecnología. Satisface una necesidad creciente en la industria de la entrega, que busca formas eficientes y efectivas de operar en las ciudades modernas. Con departamentos de ingeniería colaborando en esta relación simbiótica, el futuro de la entrega automatizada se ve prometedor.
A medida que tecnologías como la inteligencia artificial y el aprendizaje profundo continúan evolucionando, la forma en que interactuamos con el mundo digital via tecnología de juegos como Pokémon Go seguirá moldeando el desarrollo de soluciones del mundo real. Esta conexión inesperada entre un juego de entretenimiento y la logística urbana nos lleva a reflexionar sobre cómo nuestras actividades diarias, incluso las más lúdicas, pueden tener implicaciones significativas en la tecnología y la ciencia.