El Parlamento Europeo ha dado luz verde al acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y Estados Unidos (EE.UU.) que se firmó en Turnberry, Escocia. Sin embargo, este acuerdo tiene ciertas condiciones que deben ser cumplidas. Por ahora, los eurodiputados han aprobado el acuerdo, que elimina los aranceles sobre la mayoría de los productos industriales estadounidenses.
El apoyo al acuerdo fue considerable, con 417 votos a favor, 154 en contra y 71 abstenciones. A pesar de este respaldo, los eurodiputados han introducido algunas medidas para asegurarse de que el acuerdo sea beneficioso para ambas partes. Una de estas medidas es la necesidad de que el acuerdo sea revisado y aprobado por los Estados miembros de la UE.
Las negociaciones han sido complejas, especialmente porque la Comisión Europea y el gobierno de EE.UU. querían que el acuerdo se aplicara rápidamente. Sin embargo, los eurodiputados decidieron esperar debido a preocupaciones sobre la posible invasión estadounidense de Groenlandia y nuevos aranceles que podrían ser impuestos por EE.UU.
El acuerdo es considerado por algunos como desequilibrado, ya que Estados Unidos establece un arancel del 15% sobre los productos de la UE, mientras que la UE elimina los aranceles sobre la mayoría de los productos industriales de EE.UU. A pesar de esta crítica, el eurodiputado alemán Bernd Lange dijo que podrían aceptar el acuerdo si se mejoran algunos aspectos.
Ahora, el Parlamento Europeo trabajará junto a los Estados miembros para buscar un consenso y hacer que el acuerdo entre en vigor. Esta es una parte crucial del proceso, ya que se estima que las salvaguardias serán el punto principal de conflicto en las negociaciones futuras.
Entre las cláusulas del acuerdo se encuentra una norma que permite que el acuerdo caduque en marzo de 2028 a menos que ambas partes decidan extenderlo. También se requiere que EE.UU. respete sus compromisos de Turnberry para mantener los beneficios arancelarios.
Roberta Metsola, presidenta del Parlamento Europeo, se mostró satisfecha con el fuerte apoyo a las salvaguardas, indicando que los aranceles del 15% deberán ser el límite máximo.
Además, el acuerdo busca protegerse de nuevos aranceles que EE.UU. podría imponer, especialmente tras la decisión del Tribunal Supremo estadounidense de eliminar algunos aranceles impuestos por el anterior gobierno republicano. Esta situación ha llevado a la administración de Biden a considerar la posibilidad de nuevos aranceles sobre productos de la UE.
Por último, los eurodiputados han vinculado las reducciones de aranceles sobre el acero y aluminio a acciones de EE.UU., lo que muestra que están tomando en cuenta los movimientos de su contraparte.