En Bunia, una ciudad del noreste de la República Democrática del Congo, se han encontrado 1,759 toneladas de biomasa aérea almacenada por los árboles urbanos. Aunque muchas veces se habla más de los grandes bosques que de los árboles de las ciudades, estos últimos también son muy importantes para el medio ambiente. Un estudio reciente, realizado en octubre de 2025, ha demostrado que los árboles en las ciudades no son solo decorativos, sino que juegan un papel crucial en la lucha contra el cambio climático.
Este estudio fue llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Bunia. Ellos hicieron un inventario de 2,311 árboles en tres áreas de la ciudad: Mbunya, Nyakasanza y Shari. Usando métodos que no dañan a los árboles, midieron su altura, diámetro y densidad. Esto les permitió estimar la cantidad de biomasa aérea y las reservas de carbono sin necesidad de cortar ningún árbol.
Los resultados de la investigación son muy sorprendentes. Los árboles urbanos de Bunia almacenan 1,759 toneladas de biomasa aérea y 8,795 toneladas de carbono, lo que es equivalente a retirar 2,374 toneladas de CO₂ de la atmósfera. En promedio, un solo árbol en Bunia puede almacenar hasta 380 kg de carbono, lo que representa aproximadamente 124 kg de CO₂ absorbidos. Esto es similar a lo que se encuentra en algunas áreas de bosques degradados.
La importancia de este estudio también radica en el valor económico de los árboles. Si un árbol puede absorber 124 kg de CO₂, su valor en el mercado de carbono podría estar entre uno y cuatro dólares. Esto demuestra que los árboles en las ciudades pueden ser una importante herramienta para combatir el cambio climático.
Los investigadores también identificaron qué especies de árboles son más efectivas para captar carbono. El Eucalyptus globulus, por ejemplo, representa el 61% de las reservas de carbono, mientras que el mango tiene el 14%, el aguacate el 9%, y otras especies también contribuyen. Esto muestra que elegir las especies correctas es crucial para maximizar el impacto positivo en el clima.
Este estudio no solo es importante para la protección del medio ambiente, sino que también debería influir en cómo las ciudades plantean sus políticas urbanas. Los árboles podrían ser considerados una parte esencial de la infraestructura urbana, al igual que las carreteras o el drenaje. Esto significa que al plantar o cuidar ciertos árboles, se puede contribuir de manera cuantificable a la lucha contra el cambio climático.
Además, los datos de este estudio pueden ayudar a la ciudad de Bunia a acceder a financiamiento para proyectos relacionados con el clima. Al mostrar su compromiso con la sostenibilidad, pueden buscar desarrollar proyectos que involucren créditos de carbono y mejorar la gestión de sus espacios verdes.
En conclusión, este estudio demuestra que la lucha contra el cambio climático no solo ocurre en los grandes bosques, sino también en las ciudades. Cada árbol cuenta y cada decisión sobre qué plantar o proteger tiene un impacto significativo en el clima.