Los dictadores pueden caer tras protestas o golpes de Estado. Sin embargo, la política del país puede ser inestable después. Un dictador tiene poder absoluto, sin límites legales. Algunos ejemplos de dictadores son:
- Zine el-Abidine Ben Ali (Túnez): Gobernó 23 años. Cayó por protestas populares.
- Hosni Mubarak (Egipto): 30 años en el poder. Su caída fue por protestas y el ejército no lo apoyó.
- Suharto (Indonesia): Gobernó 31 años. Renunció tras protestas masivas.
La corrupción y la falta de apoyo del pueblo hacen que los dictadores pierdan poder. En algunos países, como Irak y Libia, la caída de un dictador no trajo estabilidad, sino conflictos y problemas. Es importante aprender de estos eventos para mejorar el futuro de Irán.