Las agencias de salud de Europa han declarado que el riesgo de exposición a leche infantil contaminada es bajo. Esto ocurre después de la retirada de varios lotes de leche de fórmula. Esta conclusión fue compartida tras una evaluación conjunta del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).
Los expertos aseguran que el impacto en la salud de los bebés se considera bajo a moderado, dependiendo de su edad. La mayoría de los afectados han tenido síntomas leves, como problemas gastrointestinales, y se han recuperado. Sin embargo, algunos bebés fueron hospitalizados debido a deshidratación. Esta condición es más grave en bebés menores de seis meses.
A partir de diciembre de 2025, se notificaron los primeros casos de intoxicación. Hasta mediados de febrero de 2026, al menos 26 bebés en Europa fueron hospitalizados con síntomas relacionados con la leche de fórmula retirada. Por ejemplo, en Austria, cuatro bebés enfermaron poco después de consumir la leche, y uno de ellos necesitó hospitalización.
En Bélgica, ocho bebés también presentaron síntomas gastrointestinales tras consumir los productos retirados. Afortunadamente, todos se han recuperado. En Dinamarca, alrededor de 32 familias han contactado a las autoridades debido a síntomas en sus hijos después de que comenzara la retirada de leche, lo que indica que el problema es serio.
En Francia, se reportaron 11 bebés hospitalizados, todos han regresado a casa después del tratamiento. No obstante, hay una investigación abierta por la muerte de tres bebés, que pudieran haber consumido la leche de fórmula de Nestlé, aunque aún no se confirma la relación.
En otros lugares, como en España, se han registrado 41 casos de síntomas gastrointestinales. De estos, 13 bebés fueron hospitalizados y ya han sido dados de alta. El Reino Unido también informó sobre 44 bebés con síntomas después de consumir la leche. La última notificación de contaminación se dio el 6 de febrero de 2026.
El problema deriva de la bacteria Bacillus cereus, que se encontró en productos de un proveedor chino. La investigación para determinar el origen de la contaminación sigue en curso. Las autoridades están trabajando en varios países, incluyendo Austria, Bélgica, Dinamarca, y Francia, para hacer seguimiento a esta situación.
Además, la Fiscalía francesa ha iniciado una investigación contra cinco empresas productoras de leche, entre ellas Nestlé y Lactalis, para investigar su posible responsabilidad en la distribución de productos contaminados. Este caso ha puesto en alerta a las agencias de salud y a los padres, y se están tomando medidas para asegurar la salud de los bebés en Europa.