La Xunta de Galicia ha decidido no continuar con el proyecto de la fábrica de Altri, que estaba planeado en Palas de Rei, cerca del río Ulla. Esta decisión llega después de años de protestas de los ciudadanos. La consejera de Economía, María Jesús Lorenzana, ha explicado que la razón principal para detener el proyecto son problemas técnicos.
Este proyecto había causado muchas preocupaciones entre los habitantes de la zona por sus posibles efectos negativos en el medio ambiente. La población temía que la fábrica necesitara más eucaliptos, lo que podría dañar el suelo y aumentar la temperatura del agua del río. También había miedo de que afectara la biodiversidad del área, especialmente en la ría de Arousa, donde viven muchas especies de mariscos importantes para el empleo.
A pesar de que el Gobierno de Galicia había dado su aprobación inicial a la fábrica, el Gobierno central no apoyó el proyecto. Esto se debe a que Altri no cumplió con todos los requisitos necesarios. Aunque la consejera mencionó que hay una posibilidad de que el proyecto se reanude en el futuro, lo ve poco probable. Esto se debe a que la próxima planificación no ocurrirá hasta dentro de cuatro años.
Las manifestaciones contra la fábrica fueron muy grandes y se consideran las más importantes en Galicia desde el desastre del Prestige, un accidente que contaminó el mar hace años. Los ciudadanos lucharon siempre para proteger su entorno y su forma de vida. La decisión de pausar el proyecto es vista como un éxito para muchas personas que se unieron para expresar su rechazo.