La lucha por la seguridad de los periodistas es fundamental para la salud de la sociedad. En una entrevista realizada por Elida Zylbeari, Pablo Arcuri, responsable del Programa Temático de Seguridad de Periodistas en Free Press Unlimited (FPU), explica cómo proteger a los periodistas en un contexto repleto de amenazas. Arcuri menciona que la seguridad de los periodistas hoy no solo implica protección física, sino también competencia legal, higiene digital y apoyo emocional.
En países que se autodenominan democráticos, el acoso legal, como los pleitos estratégicos contra la participación pública (SLAPP), se ha convertido en una herramienta común para reprimir la libertad de prensa. Estos pleitos no buscan ganar en juicio, sino incapacitar y silenciar a los periodistas. En lugares con mayor represión, como zonas de conflicto, hay riesgos de vigilancia digital y ataques online, contándose la violencia física entre los más severos. Este escenario es aún más crítico para las mujeres periodistas, quienes enfrentan amenazas específicas, como el acoso en línea y la violencia de género.
Arcuri hace énfasis en la importancia de la higiene digital, sugiriendo que los periodistas deben defender sus dispositivos como si fueran su equipo de trabajo más sensible. Recomendaciones como no conectar sus teléfonos a computadoras no confiables, evitar aplicaciones sospechosas y ser cautelosos con archivos y enlaces son esenciales para protegerse. Herramientas como las VPNs y los gestores de contraseñas también son útiles para mejorar la seguridad digital.
En cuanto a la justicia por ataques a periodistas, Arcuri argumenta que es esencial perseguir la justicia incluso años después de los crímenes, ya que estas violaciones no solo afectan a los individuos, sino a toda la sociedad. La falta de justicia puede fomentar la autocensura y un debilitamiento de la democracia. La UNESCO señala que casi el 90% de los asesinatos de periodistas quedan impunes, lo que representa un gran problema que necesita ser abordado.
Un punto crucial es cómo la desinformación impacta la seguridad de los periodistas. Arcuri explica que la desinformación a menudo precede al daño físico real. Si los periodistas son presentados como amenazas, como terroristas o traidores, esto puede justificar ataques en su contra. Además, piezas de desinformación pueden ser utilizadas para iniciar acciones legales o ataques directos, formando un círculo de violencia imperante en su labor.
Cuando un periodista es objetivo de desinformación, Free Press Unlimited se enfoca en ayudarles a continuar reportando. Los periodistas deben mantenerse activos para reconstruir la confianza del público. Además del apoyo legal y financiero ante situaciones de peligro, también se les proporciona ayuda investigativa para desmontar narrativas de difamación, lo que es clave para recobrar credibilidad. Arcuri concluye que la protección de los periodistas y su capacidad de contar sus historias son esenciales para la salud de la sociedad y para el futuro del periodismo.