La secretaria de Estado del Ministerio de Exteriores de los Emiratos Árabes Unidos (EAU), Lana Nusseibeh, ha compartido un mensaje contundente sobre la importancia de la cooperación entre Europa y la región del Golfo Pérsico. En el contexto actual, marcado por crecientes tensiones en el Estrecho de Ormuz y actos hostiles por parte de Irán, Nusseibeh resalta que la estabilidad en esta área es esencial para los intereses económicos y de seguridad de Europa.
Durante una entrevista concedida a Euronews, Nusseibeh destacó que los países europeos han demostrado un compromiso notable en su apoyo a EAU desde el inicio de la crisis. “Hemos mantenido un contacto frecuente con diversas naciones a nivel mundial. Sin embargo, la colaboración de los europeos ha sido excepcional”, afirmó la secretaria. Este respaldo, subraya, es un reflejo de los lazos históricos en términos políticos y económicos que unen a EAU y Europa.
Señaló que los lazos comerciales entre ambas regiones suman aproximadamente 65.000 millones de euros al año, lo que indica que EAU está abierto a atraer más inversiones. Más allá del ámbito comercial, Nusseibeh mencionó que más de medio millón de europeos residen y trabajan en EAU, haciendo que la situación actual tenga un impacto directo en la comunidad europea allí. “Nos preocupamos profundamente por la seguridad de los 500.000 europeos que viven aquí”, reiteró.
En la actualidad, los líderes europeos han estado colaborando de cerca con sus homólogos en EAU, manteniendo contactos diplomáticos a varios niveles. Nusseibeh subraya que esto refleja la inquietud de los gobiernos europeos respecto a las implicaciones más amplias que la inestabilidad regional puede acarrear para la economía global. La región del Golfo es crucial en cuanto a la energía y el comercio marítimo, y cualquier alteración en estos flujos podría tener repercusiones significativas para las economías del continente europeo.
La secretaria manifestó que EAU considera su relación con Europa fundamental para la estabilidad regional y se comprometió a fortalecer aún más esos lazos. “Estamos intensificando nuestro compromiso con Europa”, aseveró. Sin embargo, Nusseibeh también aboga por una visión más amplia de esta relación, que trasciende la mera gestión de crisis. “Lo que defendemos aquí no es solo EAU, sino un modelo de convivencia, tolerancia y paz que pueda beneficiar a toda la región”, enfatizó.
En el marco de esta crisis, la lección más relevante para los gobiernos europeos es la conexión inextricable entre la estabilidad regional y la seguridad económica global. Los flujos de energía, las rutas marítimas y las cadenas de suministro vitales atraviesan una zona que se erige como una encrucijada del comercio internacional. La comprensión de esta interdependencia es clave para afrontar los desafíos presentes y futuros.