La imagen de la detención de Nicolás Maduro se ha convertido en el símbolo más difundido y aclamado de la administración de Donald Trump, especialmente en la plataforma X. Este acontecimiento, que tuvo lugar el 3 de enero de 2026, tras un ataque estadounidense a Venezuela, ha dejado una impronta importante en el consciencia colectiva. Las imágenes de la operación, que circularon predominantemente en las redes sociales, han sido estudiadas por expertos que subrayan la astucia de Trump para manejar esta narrativa visual en beneficio de su agenda política.
Bruno Pompeu, académico del Curso de Publicidad de la Escuela de Comunicación y Artes de la Universidad de São Paulo, enfatiza que las fotografías no son meras documentaciones de un hecho, sino un conjunto de símbolos que construyen la percepción pública respecto a las situaciones abordadas. La representación de un Maduro con los ojos vendados y esposado contrasta drásticamente con los ambientes organizados y tecnológicos donde aparece Trump, simbolizando una narrativa de victoria y control del poder estadounidense.
Este análisis semiótico también revela cómo las imágenes americanas son más nítidas, con un tratamiento visual que sugiere dramatismo cinematográfico, mientras que las de Maduro poseen un acabado más tosco, lo que intensifica una percepción de fragilidad y derrota. Se observa que Maduro, transportado sin conocimiento de su destino, vive una experiencia que carece de perspectiva y control, en marcado contraste con la representación de Trump rodeado de emblemas de poder.
Luego, un estudio realizado por periodistas de Agência Pública abarcó imágenes de la Casa Blanca en X desde el 20 de octubre de 2025 hasta el 8 de enero de 2026, descubriendo un total de 639 publicaciones visuales. Estas imágenes mostraron un promedio notable de 19,200 'me gusta' por publicación, mientras que la imagen más interactiva fue precisamente la del arresto de Maduro, que acumuló más de 416,000 'me gusta', superando así el promedio en más de 21 veces.
Clotilde Pérez, profesora de semiótica, observa que la representación visual se basa en la privación de los sentidos, una técnica que excluye a Maduro de su humanidad. En tanto, Júlio Pinto, académico de la Universidad Federal de Paraíba, resalta que esta narrativa visual refuerza la lógica de control criminal, asociando a Maduro con el concepto de 'narcoterrorista', promoviendo una legitimación de acciones excepcionales por parte del estado estadounidense. Esta construcción simbólica no solo resalta la dicotomía de vencedor y vencido, sino que, además, subraya el restablecimiento de una jerarquía de dominación tradicional en la historia de las relaciones internacionales.
Otro aspecto importante lo expone la publicación en que Trump aparece junto al secretario de Estado Marco Rubio durante la operación. Esta imagen recibió 138,000 'me gusta' y 18,000 compartidos, lo que es siete veces mayor que la media de interacciones en las publicaciones de la Casa Blanca. Pérez enfatiza que cuando Trump se rodea de su equipo, se refuerza un poderoso marco visual que configura una narrativa de guerra donde él ocupa un rol central. En este escenario geopolítico contemporáneo, las imágenes funcionan como herramientas de construcción de poder y legitimación, un fenómeno que Pompeu describe como “mediático y performativo”.
La atención es máxima en momentos decisivos, como cuando se visualiza una confrontación o captura simbólica. Una fotografía en blanco y negro que presenta a Trump con el lema coloquial FAFO (“fuck around and find out”) obtuvo diez veces más 'me gusta' que la media del canal, revelando cómo el contenido visual está orquestado para maximizar el impacto emocional y viralización.
Aparte de esto, el 31 de diciembre de 2025, la Casa Blanca comunicó a través de X una retrospectiva de frases del año, destacando