La Conferencia Episcopal Portuguesa ha decidido indemnizar a las víctimas de abusos sexuales en la Iglesia Católica con un total de 1,6 millones de euros. Este anuncio se hizo el 26 de marzo de 2026, donde se explicó que estas compensaciones no borran lo que ocurrió, pero son una forma de reparar el daño. Este tema ha generado gran interés y preocupación en la sociedad portuguesa.
En febrero de 2023, se publicó un informe de la Comisión Independiente para el Estudio de los Abusos Sexuales a Menores. Este informe afirmó que al menos 4,800 menores fueron víctimas de abusos en la Iglesia desde 1950. El estudio identificó 512 testimonios de personas que sufrieron estos abusos.
Tras el anuncio de las compensaciones, se han recibido un total de 95 solicitudes, de las cuales 78 fueron consideradas elegibles. De estas, 57 personas recibirán las indemnizaciones, que varían entre 9,000 y 45,000 euros. Las entidades responsables de este proceso reconocieron el sufrimiento de las víctimas y agradecieron su valentía al hablar y denunciar lo que sufrieron.
El comunicado oficial también enfatizó que esta compensación no cierra el asunto. La Iglesia seguirá escuchando a las víctimas y mantendrá su compromiso de prevenir futuros abusos. Asimismo, se han creado estructuras como el Grupo Vita, que se encargará de recibir denuncias y ofrecer apoyo a los afectados.
A pesar de que muchas denuncias están fuera de los plazos legales debido al tiempo que ha pasado, la Iglesia ha reconocido la gravedad de los hechos. El papa Francisco se ha involucrado en este tema y ha expresado su deseo de ayudar a las víctimas durante sus visitas a Portugal.
Finalmente, la Conferencia Episcopal y la Comisión de Institutos Religiosos en Portugal repitieron su intención de no olvidar lo sucedido ni desatender su responsabilidad. La indemnización es un paso, pero no es el único que planean dar para ayudar a sanar las heridas de aquellos que han sufrido maltrato dentro de la institución religiosa.