Un grupo de investigadores chinos ha desarrollado una nueva tecnología utilizando inteligencia artificial (IA) para detectar el deterioro cognitivo en personas mayores. Este estudio se llevó a cabo en la ciudad de Chongqing, donde participaron 338 ancianos de centros de salud comunitarios.
El objetivo de esta investigación es encontrar formas de predecir el riesgo de enfermedades como el Alzheimer. Estas enfermedades afectan la memoria y otras funciones cerebrales, y a menudo comienzan con síntomas más sutiles como la ansiedad y la pérdida de motivación, que pueden ser difíciles de identificar por los médicos.
Los investigadores utilizaron muestras de saliva y datos de bacterias orales de los participantes. Además, midieron biomarcadores de estrés en la saliva, como el cortisol y las citocinas, que son pequeñas proteínas producidas por el sistema inmunológico.
Con los datos recopilados, el equipo dividió a los participantes en dos grupos. Uno de ellos se usó para entrenar los modelos de IA y el otro para validar los resultados. Varios modelos algorítmicos fueron probados, como XGBoost y Support Vector Machine (SVM). Estos modelos se analizaron para determinar cuáles podían predecir de manera más eficaz el desarrollo de síntomas neuropsiquiátricos.
El modelo que mejor rendimiento tuvo fue XGBoost, que utilizó tanto los biomarcadores como datos del microbioma oral. Esta gran precisión sugiere que puede ser una herramienta útil para los profesionales de la salud. Para facilitar su uso, el equipo transformó el modelo de regresión logística en un gráfico de evaluación visual, que permite a los médicos realizar evaluaciones más rápidamente en clínicas comunitarias.
La validación del modelo con 200 participantes demostró que es útil y confiable. Los análisis biológicos realizados también mostraron interacciones interesantes entre los niveles de cortisol, la microbiota oral y ciertos procesos metabólicos en el cuerpo.
Este avance abre nuevas oportunidades para la prevención en la salud de las personas mayores, permitiendo detectar a quienes están en riesgo de desarrollar problemas cognitivos antes de que se vuelvan evidentes. De esta manera, se podrán planificar intervenciones terapéuticas o preventivas en etapas tempranas de la enfermedad.
Los investigadores esperan que su trabajo anime a otros científicos a investigar el uso de la IA para estudiar biomarcadores accesibles, como la saliva, en la detección temprana de otros problemas de salud mental y neurológica.