La guerra en Irán está causando problemas serios en el suministro de fertilizantes, lo que puede afectar la producción de alimentos en todo el mundo. Svein Tore Holsether, el director de Yara, una de las empresas más grandes de fertilizantes, advirtió que esta situación podría significar la pérdida de hasta diez mil millones de comidas cada semana. La guerra ha bloqueado el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, crucial para el transporte de fertilizantes.
Holsether explicó que al no utilizar fertilizantes nitrogenados, algunos cultivos podrían reducir su rendimiento hasta un 50%, especialmente durante la primera temporada. Esto impactaría más a los países en desarrollo, donde ya enfrentan desafíos en la agricultura.
El mercado de fertilizantes es global, pero las consecuencias de esta crisis se sentirían de forma más fuerte en Asia, África y América Latina. En algunas regiones, la falta de fertilizantes podría causar caídas significativas en la producción de alimentos. Esto es preocupante porque las temporadas de siembra varían en todo el mundo, y algunos lugares están en plena siembra mientras que otros apenas comienzan.
La escasez de fertilizantes en Asia podría reflejarse en los precios de los alimentos hacia finales de año. Paul Teng, un experto en seguridad alimentaria, mencionó que aunque algunos países tengan suficiente fertilizante para la próxima siembra, si la crisis se extiende, la producción de arroz podría verse afectada.
Los agricultores enfrentan precios altos de producción, pero el costo de sus productos no se ha ajustado a la alza. Se encuentran en una situación difícil ya que los costos de energía y materiales son mayores, pero sus ingresos por ventas no aumentan en la misma proporción.
Las Naciones Unidas informan que un tercio de los fertilizantes del mundo pasan por el estrecho de Ormuz. Desde el inicio del conflicto, el precio de los fertilizantes ha subido un 80%. Si la situación sigue así, podría desencadenar una guerra de precios por los alimentos que afectará tanto a países ricos como pobres.
La confederación de alimentos del Reino Unido pronostica que la inflación alimentaria podría alcanzar el 10% por diciembre. Además, el Programa Mundial de Alimentos estima que el conflicto podría llevar a 45 millones de personas a una situación de hambre aguda para 2026, especialmente en Asia y el Pacífico, donde se espera un aumento del 24% en la inseguridad alimentaria.
Discussion questions
- ¿Cómo crees que la guerra en Irán y la escasez de fertilizantes podrían afectar la seguridad alimentaria a largo plazo, especialmente en los países en desarrollo?
- ¿Qué estrategias podrían implementar los agricultores para adaptarse a la subida de precios de los fertilizantes y la posible baja en la producción agrícola?
- ¿De qué manera deberían los gobiernos y las organizaciones internacionales responder a la crisis de fertilizantes y sus repercusiones en la producción de alimentos?
- ¿Consideras que la comunidad internacional está haciendo lo suficiente para mitigar los efectos de la guerra en Irán sobre la crisis alimentaria global? ¿Por qué sí o por qué no?
- ¿Cómo crees que la crisis de fertilizantes influirá en las dinámicas comerciales entre países ricos y países en desarrollo en el futuro?