Hoy se habla mucho de la guerra moderna y de cómo los drones están cambiando la forma de luchar. Estos aparatos, que a veces cuestan solo unos miles de euros, son diferentes a los misiles que pueden costar millones. Armin Papperger, un experto en defensa, dice que en el futuro la estrategia será tener más por menos.
Recientemente, Irán ha lanzado muchos drones y misiles en conflictos. Sin embargo, la mayoría de ellos han sido interceptados gracias a un sistema de defensa avanzado. Este sistema tiene varios niveles para detectar y derribar amenazas en diferentes alturas. Por ejemplo, hay un sistema estadounidense que puede derribar misiles en su fase final, y otro que trabaja para detectar misiles más cerca del suelo.
Pero, aunque estos sistemas son efectivos, también son caros. En el caso de los radares, el costo puede ser muy alto y reemplazarlos puede tardar varios años. Por eso, usar sistemas caros para derribar drones más baratos no es lo más inteligente, según Papperger.
Ucrania, por ejemplo, está utilizando este concepto de forma innovadora. En la guerra contra Rusia, utiliza tanto sistemas caros como otros más económicos, como drones interceptores que son mucho más baratos. Estos drones han logrado derribar una gran cantidad de drones enemigos en áreas específicas.
También se ha desarrollado un sistema que permite detectar drones mediante micrófonos. Este sistema es rápido y ayuda a alertar sobre posibles ataques. Además, en Ucrania, la defensa no solo está basada en tecnología avanzada, sino que también incluyen a personas con armamento ligero para ayudar a detener los drones.
En conclusión, la guerra del futuro está cambiando rápidamente. La defensa contra drones económicos es ahora más importante que nunca. Cada vez más, el foco está en usar sistemas que puedan derribar muchos drones de bajo costo en vez de depender solo de misiles caros.