La Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed) ha decidido mantener su tipo de interés oficial sin cambios, marcándolo en un 3,6%. Este es el segundo encuentro consecutivo en el que se toma esta decisión. Las autoridades de la Fed han señalado que aunque la guerra en Irán podría aumentar la inflación este año, su efecto sobre el crecimiento económico será mínimo.
En un comunicado, la Fed indicó que las repercusiones de los acontecimientos en Oriente Medio son inciertas. Los funcionarios prevén que la inflación causada por el conflicto pueda resultar en un incremento temporal de los precios, sin un impacto duradero en la economía general o en las tasas de desempleo.
Al mantener sus proyecciones de futuras reducciones de las tasas de interés para el año en curso y el próximo, la Fed mantiene la expectativa de que el aumento de los precios debido a la guerra en Irán no será duradero. Se anticipa que la inflación regrese al 2,2% para el año 2027 y que alcance el objetivo del 2% para 2028.
Sin embargo, se espera que la inflación finalice este año en un 2,7%, superando así las previsiones anteriores. La inflación subyacente, que excluye los costos de alimentos y energía, también se contempla en el 2,7%. Las autoridades advirtieron que los precios de la gasolina probablemente presionen aún más la inflación hacia arriba en los próximos meses, aunque estos aumentos podrían revertirse si el conflicto se calma.
Los pronósticos de la Fed también sugieren que la guerra en Irán no tendrá un impacto a largo plazo en el crecimiento o en el desempleo. Se estima que la tasa de desempleo se mantenga en un 4,4% para finales de este año, un nivel similar al actual. Además, se proyecta que la economía crezca un 2,4% en 2026, lo que representa un ligero aumento respecto al 2,3% previsto en diciembre del año pasado.
En conclusión, aunque la situación en Irán puede crear tensiones inflacionarias, la Reserva Federal considera que el crecimiento económico de Estados Unidos permanecerá relativamente estable. La atención se centrará en cómo evolucionan los acontecimientos en el conflicto de Oriente Medio y sus posibles efectos en la economía estadounidense en el futuro.