El 24 de febrero de 2026 se conmemoró el cuarto aniversario del inicio de la guerra en Ucrania, y miles de personas en varias ciudades europeas se unieron para mostrar su apoyo al pueblo ucraniano. Los colores azul y amarillo de la bandera de Ucrania brillaron con fuerza en manifestaciones que tuvieron lugar en París, Londres, Zúrich, Belgrado y Varsovia.
En París, la emblemática Torre Eiffel se iluminó con los colores de la bandera ucraniana, simbolizando la solidaridad de la ciudad con Ucrania. La alcaldesa, Anne Hidalgo, reafirmó el compromiso de París de ayudar en la reconstrucción del país devastado por la guerra. “Siempre estaremos al lado de Ucrania”, aseguró.
Vadim Omelchenko, el embajador de Ucrania en Francia, expresó que los últimos cuatro años han sido un periodo marcado por el sufrimiento, pero también por la resistencia del pueblo ucraniano. “El mundo conocerá a los ucranianos como luchadores y vencedores”, afirmó con determinación.
En Varsovia, la capital de Polonia, se vivieron momentos similares, donde los manifestantes alzaron banderas y pancartas con mensajes como “Lucha por la libertad” y “¡Putin siempre miente!”. La multitud se unió para defender la independencia y la soberanía de Ucrania, destacando la unidad y la fuerza de Europa frente a la agresión externa.
En Belgrado, activistas antibelicistas recordaron el inicio del conflicto, aunque la policía tuvo que separar a los activistas de grupos de extrema derecha que también se encontraban en la zona. Esto refleja la tensa situación política y social que aún persiste en varias partes de Europa.
Por su parte, en Londres, miles de personas se concentraron en Trafalgar Square. Con banderas y pancartas, hicieron un homenaje silencioso a aquellos que han perdido la vida durante estos años de conflicto. Se destacó la importancia de recordar el dolor y el sufrimiento que ha acompañado a miles de familias en Ucrania.
Desde que Rusia inició su invasión el 24 de febrero de 2022, las consecuencias han sido devastadoras: cientos de miles de personas han muerto, millones han sido desplazadas y muchas ciudades han quedado en ruinas. A pesar de los intentos de establecer conversaciones de paz dirigidas por Estados Unidos, los resultados han sido limitados y la situación sigue siendo crítica.
Además de las manifestaciones, se llevaron a cabo numerosos debates y actividades en importantes centros culturales y políticos en toda Europa. Los eventos reflejan un fuerte deseo de solidaridad y apoyo a Ucrania, así como un llamado a la acción para ayudar a reconstruir el país y proporcionar asistencia a quienes la necesitan.
Estos cuatro años de conflicto han puesto a prueba no solo a Ucrania, sino también el compromiso de Europa con los valores democráticos. La comunidad internacional debe seguir unida para apoyar a Ucrania y garantizar que, al final, prevalezca la paz y la justicia.