En 2025, la esperanza de vida en Estados Unidos llegó a 79 años, la cifra más alta de su historia. Esta información es positiva y es el resultado de varios factores, incluyendo el final de la pandemia de COVID-19. Una razón importante para este aumento es la disminución de muertes por enfermedades graves como las enfermedades cardíacas, el cáncer y las sobredosis.
Según Robert Anderson, del Centro Nacional de Estadísticas de Salud, estos datos son buenas noticias. La esperanza de vida es un indicador clave que muestra cuántos años vivirá, en promedio, un recién nacido. La pandemia causó más de 1,2 millones de muertes en Estados Unidos, y la esperanza de vida había bajado en años anteriores. Sin embargo, este aumento es un signo de recuperación y mejora en la salud pública.
Durante años, la esperanza de vida en EE.UU. ha estado en aumento, aunque a veces lentamente. Alcanzó un máximo cerca de 79 años en 2014, pero luego disminuyó debido a la pandemia, bajando a alrededor de 76 años en 2021. Ahora, está comenzando a recuperarse.
En comparación, en la Unión Europea, la esperanza de vida es de 81,7 años. En 2024, murieron aproximadamente 3,07 millones de personas en EE.UU., unas 18,000 menos que en el año anterior. Los datos muestran que la tasa de mortalidad ha bajado en todos los grupos raciales y étnicos, tanto en hombres como en mujeres. Es interesante notar que, por primera vez, el suicidio se convirtió en una de las diez principales causas de muerte después de COVID-19.
Las enfermedades del corazón siguen siendo la principal causa de muerte en el país, pero su tasa ha disminuido alrededor de un 3% durante dos años seguidos. La doctora Sadiya Khan, cardióloga e investigadora, dice que esta tendencia puede ser el resultado de mejores tratamientos médicos y más conciencia sobre la salud.
Además, las muertes por lesiones no intencionadas, que incluyen las sobredosis, disminuyeron más del 14% en 2024. Cuando la COVID-19 dejó de ser una de las principales causas de muerte, el suicidio subió a esta lista, aunque también se han visto descensos en las tasas de suicidio. Lo mismo ocurre con los homicidios, que también bajaron el año pasado.
Los datos de mortalidad de 2025 aún no están completos, pero se estima que el número de muertes sería de alrededor de 3,05 millones. Esta cifra podría cambiar a medida que se registren más certificados de defunción. Anderson espera que el año cierre con un ligero aumento en la esperanza de vida respecto a 2024.
En conclusión, aunque Estados Unidos ha recuperado parte de su esperanza de vida, aún tiene camino por recorrer para alcanzar a otros países desarrollados. La salud pública sigue siendo un tema importante que necesita atención y mejoras constantes.