El año 2025 ha marcado un hito negativo en el ámbito del transporte marítimo internacional, ya que más de 6,223 marinos fueron abandonados en 410 buques, estableciendo así un nuevo récord. Este alarmante problema afecta particularmente a los marinos indios, que son los más perjudicados. Según la Federación Internacional de Trabajadores del Transporte (ITF), esta situación ha alcanzado niveles críticos y muestra una tendencia de aumento preocupante en los últimos años.
La crisis de abandono de los marinos se ha convertido en una realidad estructural en la industria marítima. Las cifras proporcionadas por la ITF revelan que el 82% de los buques abandonados en 2025 portaban banderas de conveniencia, un tipo de registro que permite a los propietarios de los buques eludir regulaciones laborales y de seguridad. La ITF ha estado luchando contra este sistema durante más de 75 años, destacando sus implicaciones negativas tanto para los derechos de los trabajadores como para la seguridad en el mar.
En los últimos años, el número de marinos abandonados ha ido en aumento constante; 2025 marcó el séptimo año consecutivo de incrementos en este ámbito. En comparación con 2024, el abandono de buques creció un 31% y el de marinos un 32%. Los datos indican que los marinos indios ocupan el primer lugar en la lista de abandonos, con 1,125 casos, seguidos por los filipinos con 539, y otras nacionalidades también se ven afectadas, como los sirios, indonesios y ucranianos.
El impacto económico también es significativo: los marinos afectados debían recibir un total de 25.8 millones de dólares en salarios, pero solo se logró recuperar 16.5 millones. Esto evidencia los límites de la protección internacional actual. El secretario general de la ITF, Stephen Cotton, ha denunciado este fenómeno como “una práctica vergonzosa” que deja a muchos trabajadores en situaciones desesperadas, lejos de sus hogares y sin esperanza de solución inmediata.
La crisis del abandono no afecta solo a individuos; también repercute en la economía global. La falta de una regulación efectiva en el sector marítimo permite que estas situaciones se repitan con frecuencia. Cotton ha subrayado que es esencial que la comunidad internacional asuma la responsabilidad de abordar este problema mediante la rendición de cuentas. Es necesario que la Organización Marítima Internacional (OMI) reciba mayores poderes para controlar y erradicar este fenómeno del abandono de marinos.
Las estadísticas de 2026 añaden un tono aún más sombrío, ya que los informes preliminares indican que ya se han registrado más de 6,000 abandonos en este año, lo que sugiere que la situación podría seguir empeorando. Esta tendencia no solo plantea preguntas éticas sobre el bienestar de los marinos, sino que también debería provocar una reflexión profunda sobre las prácticas en el transporte marítimo y la responsabilidad de los armadores.
En conclusión, el fenómeno del abandono de marinos es un problema complejo que requiere acción inmediata y efectiva por parte de las autoridades marítimas y gobiernos. La necesidad de cambios significativos es apremiante para proteger los derechos de los trabajadores del mar y asegurar condiciones laborales más justas.