La Comisión Europea está alerta sobre los precios de las entradas para el Mundial de Fútbol 2026. Esto es porque Euroconsumers y Football Supporters Europe (FSE) han denunciado a la FIFA por posible abuso de su monopolio en la venta de entradas. Según estas organizaciones, la FIFA tiene un gran poder porque es el único vendedor de entradas para este evento.
La entrada más barata para la final del Mundial 2026 costará 4,185 dólares, que son más de siete veces más caro que el precio de la entrada más barata para la final del Mundial 2022. La FIFA no ha comentado todavía la denuncia, ya que dice que no la ha recibido oficialmente. Sin embargo, insiste en que su objetivo es garantizar el acceso de todos los aficionados a los partidos de fútbol, afirmando que es una organización sin ánimo de lucro.
Muchos aficionados están preocupados por los altos precios. Por ejemplo, Jean-Philippe Ducart, un aficionado de Bélgica, comentó que ir al Mundial en Estados Unidos era uno de sus sueños, pero que no podrá ir porque los precios son demasiado altos. Esto causa tristeza entre los seguidores del fútbol que quieren vivir esta experiencia.
La FIFA utiliza un sistema de precios llamado 'variable pricing', que significa que los precios cambian según la demanda y la disponibilidad de entradas. En una investigación, se descubrió que los precios de las entradas aumentaron aproximadamente un 25% entre diferentes fases de venta. Esto es preocupante para los aficionados, ya que pueden terminar pagando mucho más por el mismo tipo de entrada, dependiendo de cuándo compren.
Els Bruggeman, un representante de Euroconsumers, afirma que este enfoque es injusto para los aficionados. Explica que dos personas pueden sentarse juntas en el estadio, pero pagar precios muy diferentes solo porque una de ellas compró su entrada un poco antes que la otra. Esto no parece correcto.
Euroconsumers ha estado luchando contra los precios dinámicos en eventos en vivo. Alertaron a las autoridades sobre su preocupación cuando la FIFA anunció que usaría este sistema para el Mundial. Bruggeman también mencionó que han trabajado junto a FSE, quienes ofrecieron testimonios de aficionados que se sienten afectados.
Además de los precios altos y el sistema de precios dinámicos, la denuncia incluye acusaciones de publicidad engañosa. Antes de que comenzara la venta de entradas para la fase de grupos, la FIFA dijo que tendría boletos desde 60 dólares. Sin embargo, en la práctica, muy pocas personas pudieron comprar entradas a ese precio.
Si los aficionados quieren revender sus entradas, deben hacerlo a través de la plataforma de la FIFA, donde también pagarán una comisión. Esto puede ser beneficioso para la FIFA, pero perjudica a los consumidores.
Euroconsumers está pidiendo que se prohíban los precios dinámicos en todos los eventos organizados por la FIFA y espera una respuesta rápida. A medida que se acerca la fecha de inicio de la venta de entradas, los aficionados están preocupados por cómo afectará esto a sus posibilidades de asistir al Mundial. Un representante de la Comisión indicó que la denuncia será evaluada para determinar si se requiere acción.