La Comisión Europea ha decidido investigar la plataforma de mensajería instantánea Snapchat, tras recibir preocupaciones sobre la seguridad de los menores que la utilizan. En su indagación, la Comisión busca determinar si Snapchat permite que adultos se hagan pasar por jóvenes para atraer y explotar a menores, lo que violaría las normativas de seguridad digital establecidas por la Unión Europea.
En el año 2025, aproximadamente 94,5 millones de europeos tenían cuentas activas en Snapchat, lo que refleja su gran popularidad. Sin embargo, también plantea preocupaciones serias sobre el potencial riesgo de que los menores sean víctimas de grooming y otras actividades delictivas. La vicepresidenta ejecutiva de soberanía tecnológica, seguridad y democracia, Henna Virkkunen, ha expresado que la investigación se centrará en examinar si Snapchat ha cumplido con las exigencias de la Ley de Servicios Digitales (DSA), que establece altos estándares de seguridad para todos los usuarios.
Henna Virkkunen afirmó: "Desde el grooming y la exposición a productos ilegales hasta las configuraciones de cuenta que menoscaban la seguridad de los menores, Snapchat parece haber pasado por alto que la Ley de Servicios Digitales exige altos estándares de seguridad para todos los usuarios". Con esta investigación, se pretende esclarecer y reforzar las medidas de protección necesarias para los menores que utilizan la plataforma.
El proceso investigativo abordará aspectos fundamentales como los mecanismos de verificación de edad y la facilidad para denunciar contenido ilegal. También se analizará si Snapchat permite la compra de productos prohibidos, como drogas o cigarrillos electrónicos, debido a una falta de moderación efectiva en sus contenidos. Además, se han documentado denuncias sobre la dificultad para localizar y utilizar los mecanismos de denuncia dentro de la plataforma, lo que podría desincentivar a los usuarios a reportar actividades ilegales.
La empresa ha respondido a las preocupaciones manifestando que la seguridad y el bienestar de todos sus usuarios son prioridades fundamentales. Aseguran que han estado trabajando activamente para aumentar la seguridad de la plataforma y que seguirán colaborando con la Comisión durante la investigación. Un portavoz de Snapchat ha declarado: "Snapchat está diseñado para ayudar a la gente a comunicarse con sus amigos cercanos y su familia en un entorno positivo y de confianza, con la privacidad y la seguridad integradas desde el principio".
Pero la investigación también se extenderá al diseño de la aplicación, pues la Comisión ha señalado que Snapchat podría estar utilizando "dark patterns", es decir, técnicas que inducen a los usuarios a tomar decisiones que no harían en un contexto normal. En cuanto a la creación de cuentas, Snapchat se basa en la auto-declaración de edad, lo que la Comisión considera un método insuficiente para proteger adecuadamente a los menores.
Snapchat ofrece cuentas específicas para adolescentes entre 13 y 17 años, incluyendo configuraciones de perfil que buscan incrementar la protección. Por ejemplo, estas cuentas se establecen por defecto como privadas, limitando las interacciones con personas ajenas a la lista de amigos. Sin embargo, la Comisión sostiene que el enfoque basado en la autocertificación de edad no asegura que se aplique de manera efectiva esta protección, lo que expone a los menores a riesgos innecesarios.
Asimismo, se crítica la falta de orientación que reciben los nuevos usuarios en cuanto a las funciones de privacidad. La Comisión advierte que los ajustes de cuenta por defecto de la aplicación no proporcionan un nivel adecuado de protección, lo que podría agravar la situación de seguridad de los menores que utilizan la plataforma.
Este escenario plantea interrogantes sobre la adecuada regulación de las redes sociales y la responsabilidad que tienen las plataformas en la protección de los jóvenes en entornos digitales. La reacción de Snapchat y sus acciones posteriores a esta investigación serán cruciales para abordar las inquietudes planteadas por la Comisión Europea y asegurar un entorno más seguro para todos los usuarios.