Mejoras y Desafíos en la Igualdad de Género
En la Unión Europea (UE), la igualdad entre hombres y mujeres ha avanzado significativamente en los últimos años. Sin embargo, persiste una importante brecha en el ámbito de las pensiones. A pesar de los progresos en la representación femenina en puestos de dirección y en la reducción de las diferencias salariales, se estima que la plena igualdad llevará al menos 50 años más.
Recientes datos de Eurostat muestran que, en 2024, la pensión media de las mujeres mayores de 65 años era un 25% inferior a la de los hombres en toda la UE. Esto se traduce en que muchas mujeres disfrutan de un nivel de vida inferior durante la jubilación.
Brechas por Países
El informe detalla que Malta presenta la mayor brecha de género en pensiones, con las mujeres recibiendo aproximadamente un 40% menos que sus homólogos masculinos. Otros países con cifras alarmantes son los Países Bajos (36.3%) y Austria (35.6%). Por el contrario, en Estonia, Eslovaquia y Hungría, las diferencias son mucho menores, lo que sugiere que algunos países europeas están abordando el problema de manera más eficaz.
En cuanto a las pensiones medias, las diferencias son también significativas. En Luxemburgo, la disparidad alcanza el 43.3%, mientras que en España el 41.1%. Sin embargo, Estonia destaca positivamente, mostrando incluso que las mujeres reciben ligeramente más que los hombres. Esta variedad en las estadísticas muestra que todavía queda mucho camino por recorrer para asegurar la igualdad de género en pensiones.
Riesgo de Pobreza
Además de la diferencia en las pensiones, el riesgo de pobreza también afecta desproporcionadamente a las mujeres mayores de 65 años. En 22 países de la UE, las mujeres enfrentan un mayor riesgo de pobreza que los hombres de la misma edad. La diferencia se calcula en un 5.6%, exacerbando la situación de desigualdad.
En particular, Malta, Lituania, Austria y Portugal son ejemplos de países con tasas de riesgo de pobreza elevadas para mujeres ancianas. Mientras que solo cinco países muestran que los hombres tienen un riesgo de pobreza superior al de las mujeres, este fenómeno resalta una preocupante realidad para las mujeres en la UE.
Desigualdades según la Edad
Curiosamente, las diferencias en el riesgo de pobreza entre hombres y mujeres son más marcadas en el grupo de mayores de 65 años en comparación con aquellos menores de dicha edad. Esto se observa claramente en Portugal, donde la disparidad es del 20.9%. Aunque en algunos países como Luxemburgo y Eslovenia, son las mujeres más jóvenes las que enfrentan mayores riesgos.
Estos datos reflejan que, aunque están surgiendo mejores condiciones para la igualdad, existen áreas críticas que requieren atención inmediata. El bienestar de las mujeres no solo se ve afectado en sus años de trabajo, sino que se extiende a su jubilación, donde la recuperación de la brecha de pensiones es fundamental para garantizar un futuro seguro.