La ayuda al desarrollo es un tema que genera opiniones diferentes en Europa. Según una encuesta de la organización More in Common, países como España y Dinamarca ven la ayuda como una manera de aumentar su influencia en el mundo. Sin embargo, Francia y Alemania son más escépticos sobre este tipo de apoyo.
En un momento en que las tensiones globales son altas, muchos países han decidido reducir su presupuesto para la ayuda internacional. Se estima que en 2025, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) calcula un descenso de entre el 9% y el 17% en la ayuda. Por ejemplo, Estados Unidos planea un recorte del 56% y Canadá un 25%. Además, varios países europeos también están reduciendo sus compromisos de ayuda. A pesar de esto, España mantiene su contribución del 0,25% de su renta nacional bruta, aunque está por debajo del objetivo del 0,7% que propone la ONU.
Una parte importante de los europeos, especialmente en países como Irlanda (55%), España (54%) y Dinamarca (50%), cree que la ayuda internacional ayuda a la influencia de Europa. Sin embargo, el apoyo es considerablemente menor en países como Francia (35%) y Alemania (36%). A los europeos les preocupa la seguridad, y muchos piensan que la ayuda debe enfocarse en este aspecto.
Por ejemplo, una encuesta reveló que en Francia, el 75% de los encuestados prefiere que la ayuda se use para combatir el terrorismo y proteger las fronteras. En cambio, en España, un 79% de los encuestados considera que la ayuda debería enfocarse en la asistencia en situaciones de emergencia. Por su parte, los irlandeses piensan que el agua potable y el saneamiento son prioridades importantes.
A pesar de que muchos europeos creen que la ayuda internacional puede mejorar la seguridad en la región, hay un escepticismo notable. Alrededor del 25% de los alemanes y franceses no creen que la ayuda tenga un impacto significativo. Conleth Burn, investigadora de More in Common, explica que aunque la ayuda al desarrollo no interesa mucho a los votantes, tienen claras prioridades sobre la seguridad.
El presupuesto de la Unión Europea para la ayuda al desarrollo es de unos 4 euros por ciudadano al año. Se prevé que en 2025 este presupuesto alcance 1.900 millones de euros. Las organizaciones humanitarias destacan que si se consideran otros fondos, la ayuda total podría llegar a 2.500 millones de euros. Sin embargo, algunos analistas piensan que incluso con el aumento de la ayuda de la UE, esto no compensa los recortes que han hecho los países individuales.
En términos de donantes, Estados Unidos es el mayor contribuyente a la ayuda oficial al desarrollo, seguido de Alemania. Sin embargo, si consideramos la Renta Nacional Bruta, Noruega y Luxemburgo son los que más ayudan proporcionalmente, seguidos por Suecia y Dinamarca. Mientras tanto, otros países europeos contribuyen menos, como la República Checa y Grecia.