Recientemente, la Asamblea Nacional de Francia ha tomado una decisión muy importante: ha votado de manera unánime para acabar con el concepto del 'deber conyugal'. Esta decisión busca eliminar cualquier confusión que existía sobre este tema y afirmar que el consentimiento es fundamental en todas las relaciones, incluso en el matrimonio.
El 'deber conyugal' se refiere a la idea de que los esposos están obligados a tener relaciones sexuales. Aunque este concepto no estaba en la ley, todavía influía en algunas decisiones judiciales y en las mentalidades de la sociedad. Este cambio de ley fue impulsado por la diputada ecologista Marie-Charlotte Garin y Paul Christophe, presidente del grupo Horizontes.
La nueva ley aclara un principio básico: el consentimiento es necesario para cualquier acto sexual. Este cambio es muy simbólico, ya que el artículo que se modificó, el 215 del Código Civil, se menciona en las ceremonias de matrimonio. Antes, el matrimonio se basaba en cuatro obligaciones: fidelidad, asistencia, ayuda y comunidad de vida. Sin embargo, la interpretación de 'comunidad de vida' se estaba entendiendo a veces como una obligación de tener relaciones sexuales, algo que ahora se rechaza claramente.
Marie-Charlotte Garin afirmó que el objetivo de esta ley es poner fin a las confusiones que existían sobre la sexualidad en el matrimonio. En la sociedad, aún hay ideas erróneas que vinculan la convivencia con la obligatoriedad de mantener relaciones sexuales. Esto ha llevado a situaciones difíciles para algunas personas, como se ha visto en casos de divorcio donde uno de los cónyuges no quería tener relaciones sexuales.
Por ejemplo, hay un caso de 2019 donde un tribunal consideró la negativa de una esposa a tener relaciones sexuales como un incumplimiento grave de sus obligaciones matrimoniales. Esta situación llevó al Tribunal Europeo de Derechos Humanos a fallar en contra de Francia en otro caso similar, donde una mujer fue divorciada por no querer mantener relaciones sexuales, lo que se consideró una violación de sus derechos.
La doctora Emmanuelle Piet, presidenta de un colectivo feminista contra la violencia, ha destacado que es fundamental que quede claro que no hay obligación de tener relaciones sexuales en el matrimonio. Ella ha tratado a muchas mujeres que se sienten presionadas para tener relaciones sexuales y considera que es esencial que esta idea cambie en la sociedad.
Además, un estudio reciente mostró que el 57% de las mujeres afirmaron haber tenido relaciones sexuales en el matrimonio sin desearlo. Esto resalta la necesidad de una legislación que defienda el derecho a elegir.
El texto de la ley ya ha sido aprobado por la Asamblea Nacional y ahora debe ser examinado por el Senado. Si pasa la votación final, podría promulgarse en los próximos meses, marcando un avance significativo en la protección de los derechos en el matrimonio en Francia.