La guerra que afecta a Irán y Líbano trae mucha preocupación a los emigrantes iraníes y libaneses que viven en Francia. Desde hace cinco días, ellos están angustiados por la situación de sus familiares que están sufriendo el conflicto, que involucra a Estados Unidos e Israel. Esta guerra ha causado una gran inquietud entre estas comunidades, ya que las noticias a veces no llegan o son escasas.
Muchos expatriados sienten una extraña culpa. Están a salvo en Francia, pero sus seres queridos en casa están en peligro. Roula, una mujer libanesa que vive en Francia desde hace más de 35 años, comenta cómo ha vivido esto anteriormente. “Llegué aquí y ya había guerra. Ahora, parece que nunca termina. Es muy cansado”, dice ella.
Por su parte, Rakan, otro libanés que trabaja como conductor, expresa su deseo de paz. “Como libaneses, queremos la paz, tanto para Israel como para los árabes. Espero que algún día nos sentemos a dialogar y alcanzar un acuerdo”, menciona.
La situación también es muy difícil para los iraníes. Amir, un joven que ha vivido en Francia desde 2018, está muy angustiado porque no ha tenido noticias de su familia en Irán desde el comienzo de la guerra. “El primer día me dijeron que todo estaba bien, pero luego no supe más nada. No puedo comer ni dormir. A veces tengo conexión para hablar, pero sólo por unos segundos”, explica. Para él, su teléfono se ha convertido en su único medio de comunicación y su única fuente de esperanza.
La impotencia se siente entre estos expatriados, ya que desean estar con sus familias y ayudar de alguna manera, pero sólo pueden esperar. Amir refleja el sentimiento de todos cuando dice: “Sólo quiero saber que están bien. Me siento perdido”.
Más allá de las cifras de daños y estrategias militares, estas historias muestran el dolor humano detrás de las noticias. Los que están lejos sienten la angustia de no poder ayudar a sus seres queridos en la línea de fuego y solo pueden esperar que esta crisis termine pronto.