Corea del Norte ha realizado una importante demostración de su poder militar. Durante un ejercicio de lanzamiento, el líder Kim Jong-un supervisó el uso de 12 lanzadores múltiples de cohetes de 600 mm. Esta prueba fue una respuesta a las maniobras militares que realizan Corea del Sur y Estados Unidos.
Según informes de la agencia estatal norcoreana, los cohetes alcanzaron un objetivo marino a 364 kilómetros de distancia con total precisión. Kim Jong-un afirmó que no hay arma que supere la eficacia de este sistema y advirtió que cualquier instalación militar enemiga dentro de su alcance está en peligro.
Los cohetes tienen un diámetro de 600 mm, una longitud de 8 metros y pesan 3 toneladas. Pueden volar en una trayectoria controlada y portar explosivos de hasta 500 kilogramos. Este nuevo sistema de misiles está diseñado para cubrir prácticamente todo el territorio de Corea del Sur desde el norte de Corea del Norte.
Kim Jong-un observó el ejercicio junto a su hija. Este tipo de maniobras se han vuelto comunes en los últimos meses, y el líder norcoreano asegura que su país está en un proceso de confirmación de su capacidad defensiva.
Durante su discurso, Kim indicó que la producción de estos cohetes se está acelerando y que el objetivo del programa de armamento no es provocar conflictos, sino garantizar una paz duradera a través de la disuasión.
Este lanzamiento de misiles coincide con un periodo de actividad diplomática. El primer ministro surcoreano mencionó que el presidente estadounidense, Donald Trump, mostró un interés positivo en reiniciar el diálogo con Corea del Norte, lo que podría influir en la situación actual de tensión entre ambos países.